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La receta de verano que enamora: helado de frutilla bien cremoso

Fresco y casero, este helado es una receta ideal para el verano. No lleva conservantes, se hace sin máquina y aprovecha el sabor de la frutilla fresca.

Receta clásica de verano helado de frutilla cremoso
Imagen creada con IA

Esta receta de helado de frutilla es un clásico infaltable del verano argentino: fresca, cremosa y llena de sabor natural. Ideal para combatir el calor, se prepara con pocos ingredientes y sin máquina, logrando un postre casero simple y bien rendidor.

El limón realza el color y el sabor de la frutilla.
El limón realza el color y el sabor de la frutilla.

El limón realza el color y el sabor de la frutilla.

Ingredientes (rinde 6 porciones)

  • Frutillas frescas, 500 gramos

  • Crema de leche, 400 ml

  • Azúcar, 150 gramos

  • Jugo de limón, 1 cucharada

‍ Paso a paso para lograr un helado delicioso

  • Lavar bien las frutillas frescas, retirar el cabito y cortarlas en mitades.

  • Colocar las frutillas en un bowl con el azúcar y el jugo de limón.

  • Procesar hasta obtener un puré liso.

  • Batir la crema de leche hasta que esté aireada, pero sin llegar a punto chantilly firme.

  • Incorporar el puré de frutillas a la crema batida con movimientos envolventes.

  • Volcar la preparación en un recipiente apto para freezer.

  • Llevar al freezer por al menos 4 horas, mezclando cada 40 minutos las primeras 2 horas para evitar cristales.

  • Retirar unos minutos antes de servir para lograr una textura más cremosa.

Receta fácil de verano helado de frutilla casero sin máquina
Receta fácil de verano helado de frutilla casero sin máquina

Receta fácil de verano helado de frutilla casero sin máquina

De la cocina a la mesa

El helado de frutilla casero es una opción simple y deliciosa para disfrutar en los días de calor. Bien cremoso y con sabor a fruta real, se convierte en un postre ideal tanto para grandes como para chicos. Podés servirlo solo, con frutas frescas o acompañado de galletitas. Además, es una excelente manera de aprovechar frutillas maduras de estación. Preparado con anticipación y guardado en el freezer, siempre está listo para resolver un antojo dulce. Un clásico veraniego, fresco y bien argentino. ¡A disfrutar!