Infalible: cómo actuar cuando tienes parálisis del sueño
¿Has experimentado la aterradora sensación de estar despierto pero no conseguir moverte ni hablar? Te sientes incapaz de realizar simples movimientos, causándote una gran frustración y miedo en el momento. Los segundos se hacen eternos. Mientras más intentas moverte o gritar, menos lo consigues. Todo empeora cuando de repente sientes que hay algo encima tuyo. Una especie de ser oscuro que te está mirando y, crees, que es lo que no te deja mover. Esta escalofriante conducta del sueño es conocida como parálisis del sueño, una de las variantes de la parasomnia.
A pesar de que al experimentar la parálisis del sueño, pensamos en causas terroríficas, esta tiene una explicación científica. Es que, el hecho de despertar y no poder mover ni un solo músculo lleva el nombre de atonía. Esto sucede cuando nos encontramos en la fase REM (Rapid Eye Movement) del sueño, durante el cual nuestra conciencia cerebral se encuentra más activa y empezamos a soñar. A su vez, dos neurotransmisores trabajan para detener el movimiento de la mayoría de los músculos y así evitar que tratemos de representar los sueños en la realidad.
Al tener una parálisis del sueño, nuestra mente se despierta pero nuestro cuerpo no, por lo que toma tiempo para que nuestros músculos puedan moverse nuevamente. Según Psicología Online, este trastorno del sueño puede ser provocado esporádicamente por el estrés, la mala higiene del sueño, o, de manera más frecuente, cuando se está transitando algún diagnóstico como la depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático o narcolepsia.
Cómo evitar las parálisis del sueño
Para evitar experimentar la parálisis del sueño, o cualquier otro trastorno del sueño como lo es el insomnio, puedes recurrir a las siguientes pautas que te harán llevar una adecuada higiene del sueño. Además, puedes recurrir a un terapeuta o especialista en trastornos del sueño, para estudiar las causas y tratarlas.
- Dormir entre 7 y 8 horas diarias, en un horario establecido, con el fin de que tu cuerpo se acostumbre.
- Evitar el consumo de sustancias estimulantes como la cafeína y el alcohol.
- Practicar meditación durante los minutos antes de acostarse, ya que puede ayudar a relajarse y reducir los síntomas de ansiedad que pueden provocar pesadillas.
- No usar dispositivos móviles durante al menos una hora antes de acostarte.
Cómo actuar si sufro una parálisis del sueño
Desde Grulla Psicología y Nutrición afirman que el objetivo es tratar de no entrar en pánico cuando se experimenta una parálisis del sueño. Si bien es normal asustarse las primeras veces que ocurre, hay que procurar identificar qué nos está sucediendo y aguardar a que pase. “Este tipo de trastornos que de alguna manera están relacionados con la ansiedad, también lo están con el control. Cuanto más intentamos controlarlos y quitarnos el síntoma de encima, paradójicamente este aumenta”, aseguran desde el sitio de especialistas.