ver más

Imperdibles: todos los cuidados que debes darle a tu planta de manzanilla

La manzanilla es una hierba muy conocida por su aroma y sus infusiones. Lleva adelante todos los cuidados necesarios para que esta planta pueda desarrollar al máximo sus dotes.

La manzanilla es una de las hierbas más conocidas y utilizadas por las familias a través de los años. Las abuelas, o cualquier familiar cercano, solían hacernos infusiones de manzanilla para calmar algunos dolores o para relajarnos antes de dormir. Además, esta planta, también conocida como camomila o romana, tiene una fragancia herbácea que la hace única. 

El nombre científico de la manzanilla es Chamaemelum nobile, y es una hierba perenne de la familia de las asteráceas que tiene su origen en Europa. El sitio de jardinería Ecología Verde” describe que “la manzanilla forma tallos delgados y esbeltos que terminan en flores de pequeños pétalos blancos, con una especie de botón amarillo en el centro”. 

Beneficios y usos de la manzanilla

La manzanilla tiene muchas propiedades beneficiosas para el organismo. Para empezar, es muy conocida por la capacidad que posee para aliviar la pesadez y el dolor de estómago, por lo que facilita la digestión. En segundo lugar, esta planta tiene propiedades relajantes debido a que aumenta los niveles de serotonina, por lo que se usa para tratar el estrés, la ansiedad y el insomnio. Finalmente, también es un conocido analgésico, antiinflamatorio y un apoyo al sistema inmunitario para combatir infecciones.

Cuidados para la manzanilla

Si tu deseo es cultivar una planta de manzanilla en tu jardín, presta atención a los siguientes cuidados necesarios para que crezca de forma sana. 

  • Sustrato: La manzanilla necesita de suelos o sustratos con un muy buen drenaje, para que al regar no llegue nunca a encharcarse. Sin embargo, no necesita tierra demasiado rica en materia orgánica, pero sí requiere de un aporte anual de compost o humus de lombriz; con uno al año será suficiente. Puedes cultivar manzanilla en una maceta, para ello, utiliza recipientes de al menos 20 o 25 cm de profundidad.
  • Ubicación: Esta planta necesita iluminación directa, por lo que expertos aconsejan ubicarla en una zona en que reciba una buena cantidad de luz solar. En el exterior, aguanta sin problemas a pleno sol, excepto en zonas muy calurosas, donde es mejor colocarla en semisombra.

  • Riego: La manzanilla soporta mejor la sequía que el exceso de humedad. Por ello, se aconseja usar el riego por goteo o, incluso, por bandeja en la base de la maceta, renovando el agua cuando el sustrato luzca demasiado seco.
  • Plagas: Las plagas más comunes de la manzanilla son los pulgones. Si los encuentras, rocía la planta con agua y jabón.