El trucazo para sacar las manchas de óxido en dos simples pasos
La limpieza de las manchas de óxido suele ser un dolor de cabeza para algunas personas. Sin embargo, existe un trucazo que permitirá extinguirlas en pocos minutos. Solamente hay que tener a mano ingredientes que generalmente siempre están en el hogar y que tienen propiedades “mágicas” para limpiar. Se trata del bicarbonato de sodio y del limón.
En primer lugar, se coloca una buena cantidad de bicarbonato de sodio sobre la mancha de óxido, luego se exprime arriba el zumo de limón. Hay que dejar actuar los productos al menos durante una hora, se rasca con un estropajo y la mancha desaparecerá. Si todavía persiste en la junta, volver a colocar limón y se frota para extraerla. Los resultados serán asombrosos.
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Otros trucos
También se puede realizar esta limpieza mezclando vinagre y sal. Lo que hay que hacer es repartir la preparación en la zona manchada con óxido y dejar actuar unos 60 minutos. Luego hay que fregar y aclarar con agua. Con este método los resultados también serán muy efectivos y el piso quedará reluciente.
Otra opción para eliminar el óxido y realizar una buena limpieza es mezclando vinagre blanco y bicarbonato de sodio. Se mezclan estos dos productos en un recipiente hasta que se forme una pasta que hay que aplicar directamente sobre la superficie a tratar. Se deja actuar y luego se frota con un cepillo para aclarar la mancha.
Hay que recordar que tanto el limón como el vinagre y el bicarbonato de sodio son excelentes aliados de la limpieza. Es cuestión de saber combinarlos en las cantidades necesarias para lograr resultados inmediatos sin tener que realizar grandes gastos económicos en productos químicos y sin tener que salir del hogar.