El secreto para que el termotanque dure más años: cada cuánto hay que limpiar la varilla
Para asegurar la longevidad de tu termotanque, la limpieza de su varilla de magnesio debe realizarse cada seis meses o anualmente, según la calidad del agua.
Una manera sencilla de mantener el termotanque. Fuente. Shutterstock.
Existe una pieza clave dentro del termotanque que la mayoría de las personas pasa desapercibida hasta que el aparato se rompe. Se trata de la varilla de magnesio, técnicamente llamada ánodo de sacrificio. Cuando se desgasta, el termotanque queda desprotegido frente al óxido y al sarro.
La misión de la varilla es atraer los minerales y la corrosión del agua para que actúen sobre ella y no destruyan las paredes internas del tanque metálico.
Cómo mantener el termotanque
Para poder estirar la vida útil de ese elemento, hay una solución de limpieza para quitarle el sarro usando vinagre.
En primer lugar, se aconseja sumergirla en vinagre blanco durante un par de horas para aflojar las incrustaciones. Luego pasar un cepillo suave para retirar los restos y volver a colocarla en su lugar.
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Los expertos señalan que la frecuencia de recambio está directamente ligada a la calidad del agua de la zona geográfica. En lugares con agua dura se aconseja revisarla y cambiarla cada seis meses. En condiciones normales, se recomienda un recambio una vez al año.
Una señal de alerta aparece cuando hay ruidos extraños dentro del termotanque, o el agua sale turbia o tiene un olor inusual. En ese momento es muy probable que la varilla ya no sirva más y se necesite un reemplazo urgente.