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Cuidar el corazón: empieza con este ejercicio a tiempo

Este es el ejercicio poco conocido que protege tu corazón mejor que correr. Haz este hábito de tres minutos al día.


Proteger la salud cardiovascular requiere acciones concretas. Un corazón fuerte previene complicaciones graves a futuro.

Cómo cuidar el corazón.

La fuerza es clave en la salud del corazón

Entrenar la fuerza de agarre mediante ejercicios de presión isométrica con la mano reduce de forma directa la presión arterial. Utilizar una pelota de goma o una pinza de mano por pocos minutos al día activa la circulación y mejora la elasticidad de los vasos sanguíneos.

La elevación de talones mientras estás de pie o sentado es otra alternativa muy efectiva para el sistema circulatorio. Este movimiento activa los músculos de la pantorrilla, conocidos por los médicos como el segundo corazón del cuerpo, facilitando que la sangre regrese hacia el pecho sin exigir un esfuerzo extremo.

Tan beneficioso es subir escaleras como bajarlas.

Subir escalones de forma pausada pero constante estimula la capacidad pulmonar y fortalece las cavidades cardíacas rápidamente. Incorporar dos o tres tramos diarios en la rutina cotidiana rompe el sedentarismo y aporta beneficios inmediatos a la frecuencia cardíaca en reposo.

La natación suave o los ejercicios de movilidad articular en el agua ofrecen una resistencia natural sin impacto en las articulaciones. El agua genera una presión ligera sobre la superficie corporal que ayuda al sistema vascular a bombear oxígeno de forma constante hacia todos los tejidos.

Cómo empezar

Comenzar con sesiones breves de cinco a diez minutos permite que el cuerpo adapte sus paredes arteriales a la nueva exigencia. La clave del éxito radica en mantener la frecuencia diaria para asegurar que la frecuencia cardíaca se mantenga en rangos óptimos a lo largo del tiempo.