Crianza: cómo hacer eructar a un bebé y evitar accidentes
Algunas tareas de la crianza de los hijos parecen sencillas, pero en realidad encierran varios detalles que son clave y hasta pueden llegar a evitar dolencias o graves accidentes. Entre ellas se encuentra la necesidad de que los bebés eructen luego de ser amamantados.
Según explica un informe elaborado por UNICEF, durante los primeros meses de la alimentación, los bebés tragan aire al succionar. Este se convierte en pequeñas burbujas que quedan atrapadas en el estómago y pueden ser las causantes de malestar.
Cuando un bebé eructa logra eliminar ese aire y así estaremos evitando futuros malestares estomacales o una regurgitación, la cual puede terminar en un posible sofocamiento.
Cuando los niños y niñas pequeños padecen este tipo de malestar muestran algunos signos como arquear la espalda, contraer las piernas o apretar los puños. Estos serán indicativos de que hay aire contenido en su pancita.
El informe indica también que no existe un momento adecuado para hacer eructar a un bebé y que depende mucho de cada niño. Sin embargo, es más usual que requieran hacerlo luego de la alimentación.
Técnicas para hacer eructar a un bebé
Se ubica al niño o niña en posición vertical con la cabeza apoyada en el hombro del adulto y se le da algunas palmadas en la espalda, siempre ahuecando la palma de la mano para que el impacto sea más leve y no se produzcan lesiones.
Se sienta al bebé en el regazo procurando dejar un espacio entre ambos y sosteniendo la cabeza y el pecho con una mano. Con la otra mano que hacen suaves masajes en la espalda durante algunos minutos.
Otra posición adecuada es recostando al pequeño en el regazo procurando de la cabeza esté bien sostenida y nada impida su respiración. Se debe frotar la espalda o dar pequeñas palmada.

