Con este trucazo casero nunca más se empañará el espejo del baño
La limpieza del hogar es importante para mantener la higiene y evitar así que los gérmenes y bacterias que se acumulan en distintas zonas transmitan enfermedades. Sin embargo, hay detalles a los que no muchos le prestan atención, pero que su correcta limpieza puede tener muchos beneficios.
Existe un trucazo casero para evitar que los dedos se marquen en el vidrio y para evitar que el espejo del baño se empañe. Para eso solamente se necesita cumplir correctamente los pasos de la limpieza para preparar una mezcla “mágica” que terminará con esas huellas no deseadas en los cristales.
-
Te puede interesar
Por qué deberías ponerle una cucharada de azúcar al detergente
Paso a paso
En primer lugar, se necesita llenar un pulverizador con agua destilada y se añaden dos cucharadas de abrillantador de lavavajillas. Luego se agregan dos cucharadas de jabón lavaplatos y una cucharada de vinagre de limpieza. Agitar bien para que la mezcla quede homogénea, pulverizar y limpiar la superficie con un paño de microfibra.
Otra opción para este tipo de limpieza es sustituir el vinagre blanco por zumo de limón porque sus propiedades son beneficiosas para limpiar y pulir el espejo. Para eso se necesita exprimir tres limones en un cubo de agua y poner manos a la obra para empezar a trabajar.
Por último, cuando el espejo está muy sucio se puede hacer una limpieza con amoníaco. Para eso hay que mezclar con agua caliente y aplicarlo con un trapo. En espejos muy viejos y que están muy sucios, se puede mezclar agua con alcohol y amoníaco en partes iguales.