Cómo enderezar la postura encorvada por el uso de pantallas
Enderezar la postura no requiere grandes cambios, sino pequeños ajustes y hábitos sencillos que puedes aplicar cada día para aliviar tensión y moverte mejor.
Mala postura
La postura encorvada es muy común cuando pasamos muchas horas frente a una pantalla. El cuerpo se adapta a lo que hacemos repetidamente. Si nos inclinamos hacia adelante todos los días, los hombros y el cuello empiezan a quedarse en esa posición. Lo bueno es que también puede revertirse. ¿Cómo? Aquí te contamos.
Así puedes enderezar la postura encorvada
El primer paso es tomar conciencia. Muchas veces no notamos que estamos encorvados hasta que algo duele. Haz una pausa cada cierto tiempo. Mira tu postura. Pregunta: “¿Estoy adelantando la cabeza? ¿Tengo los hombros caídos?”. Solo ese gesto ya ayuda a corregir.
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El segundo paso es ajustar el entorno. La pantalla debe quedar a la altura de los ojos. El teclado cerca del cuerpo. La silla debe permitir que apoyes los pies en el suelo. Pequeños cambios reducen la tensión y hacen que mantener una postura neutra sea más fácil.
El tercer paso es fortalecer la parte alta de la espalda. Músculos como los romboides y el trapecio medio ayudan a mantener los hombros atrás. Ejercicios simples como remo con banda, aperturas en T o W y retracción escapular funcionan muy bien. No necesitas equipo sofisticado.
El cuarto paso es estirar lo que se tensa. El pecho suele acortarse cuando nos encorvamos. Un estiramiento suave apoyando el antebrazo en una pared y rotando el torso hacia afuera ayuda mucho. Estirar el cuello también libera presión. Solo treinta segundos por lado son suficientes.
El último paso es ser constante. La postura no cambia en un día. Cambia con repetición y paciencia. Ajusta tu espacio, mueve el cuerpo con frecuencia y fortalece la espalda. Con el tiempo notarás que tu postura mejora, respiras mejor y sientes menos molestias.


