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Cómo cultivar manzanilla en casa

Podrás disfrutar de sus flores y propiedades durante todo el año.

Cultivar la manzanilla  en casa es una manera de tener siempre a mano sus flores y disfrutar de sus beneficios. Con unos sencillos pasos, puedes crear tu propio rincón de manzanilla en el jardín, balcón o incluso en el interior de tu hogar.

Para comenzar, necesitas semillas de manzanilla o plantas jóvenes, que suelen estar disponibles en primavera. Si optas por las semillas, puedes sembrarlas en cualquier época del año, aunque lo ideal es hacerlo en otoño o primavera para que crezcan en las condiciones adecuadas. La manzanilla es una planta resistente que se adapta a diferentes entornos.

Puedes sembrar en cualquier época del año.

Elige macetas de al menos 30 centímetros de diámetro y utiliza un sustrato universal para garantizar un buen drenaje. La manzanilla prefiere suelos neutros o ligeramente ácidos, por lo que es importante evitar sustratos demasiado alcalinos. Coloca las macetas en un lugar donde reciban pleno sol, ya que esta planta necesita luz directa para crecer fuerte y saludable.

El riego es importante para su cuidado.

El riego es clave en el cuidado de la manzanilla. Aunque necesita humedad, hay que evitar el encharcamiento, ya que puede pudrir las raíces. Riega de manera moderada. En invierno, eleva las macetas para evitar que el frío y la humedad afecten a las plantas.

La fertilización también es importante para mantener tu manzanilla en óptimas condiciones. Durante el verano, aplica un fertilizante líquido orgánico cada seis semanas. Esto ayudará a que la planta crezca vigorosa y produzca flores abundantes. Evita el uso de químicos agresivos, ya que pueden alterar el sabor y las propiedades de las flores.