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Celular mojado: qué hacer de inmediato y por qué no hay que usar arroz

Apagar el celular, desconectarlo y dejarlo secar a temperatura ambiente son medidas clave para reducir el riesgo de corrosión y daños internos.


Un vaso que se vuelca, una caída en la pileta o una lluvia inesperada pueden dejar el celular fuera de servicio en cuestión de segundos. Frente a ese accidente, la reacción inmediata resulta decisiva: encender el equipo, conectarlo al cargador o intentar secarlo con calor puede agravar un problema que todavía tenía solución.

Aunque numerosos teléfonos actuales cuentan con certificaciones de resistencia, eso no significa que sean impermeables. Las pruebas se realizan en laboratorios, bajo condiciones controladas de profundidad, tiempo y tipo de agua. Además, fabricantes como Apple, Samsung y Google advierten que esa protección puede disminuir por el desgaste, los golpes o las reparaciones sufridas durante la vida útil del dispositivo.

Qué hacer inmediatamente si se moja el celular

El primer paso es retirarlo del agua y apagarlo cuanto antes. También deben desconectarse cables, auriculares y cualquier accesorio conectado. Si el modelo no posee resistencia certificada, Samsung aconseja extraer la tarjeta SIM, la memoria SD y la batería cuando sea desmontable. Después, conviene retirar la funda y secar la superficie con un paño suave, limpio y sin pelusas.

El equipo debe quedar en un ambiente fresco y ventilado, lejos del sol directo. Google recomienda apoyarlo sobre una superficie plana y permitir que termine de secarse a temperatura ambiente. En ningún caso corresponde volver a encenderlo de inmediato para comprobar si todavía funciona.

Emergencia acuática: sacá el celular del agua, apagalo y quitá SIM/funda. Cada segundo reduce las chances de cortocircuito y corrosión interna.

Por qué el arroz y el secador pueden empeorar el problema

Uno de los consejos caseros más extendidos consiste en cubrir el teléfono con arroz. Sin embargo, la recomendación oficial de Apple es evitarlo: las partículas pequeñas pueden ingresar al conector y ocasionar nuevos daños. Tampoco se deben utilizar secadores de pelo, estufas, hornos, microondas, aire comprimido ni otras fuentes de calor. Además de afectar adhesivos, sellos y componentes internos, el aire puede desplazar la humedad hacia zonas más sensibles. Introducir hisopos, servilletas u otros objetos en el puerto de carga tampoco es una alternativa segura. Para facilitar la salida del líquido, Apple propone sostener el conector hacia abajo y dar unos golpes suaves contra la mano, sin sacudir con fuerza el dispositivo.

La paciencia es una parte central del proceso. Un puerto puede parecer seco por fuera y conservar humedad entre sus contactos. Conectar el cargador en esas condiciones favorece la corrosión y puede causar daños permanentes. Los tiempos varían según el modelo y la cantidad de líquido: Apple señala que un conector puede necesitar hasta 24 horas para secarse por completo y recomienda esperar, como mínimo, cinco horas antes de volver a utilizar un cable. Algunos equipos muestran una alerta cuando detectan humedad y bloquean temporalmente la carga. Ese aviso no debería ignorarse salvo ante una emergencia real.

Cuándo recurrir a un servicio técnico

La clase de líquido también modifica el riesgo. El agua salada, el cloro de una pileta, las bebidas azucaradas, el jabón, el aceite o el alcohol pueden dejar residuos y acelerar la corrosión. Samsung recomienda que los dispositivos sin protección contra el agua sean inspeccionados cuanto antes, incluso si vuelven a funcionar con normalidad, porque la humedad interna puede producir fallas posteriores.

En modelos resistentes expuestos a sustancias contaminantes, deben seguirse las instrucciones específicas del fabricante antes de limpiarlos. Si el teléfono no enciende, se calienta, muestra manchas en la pantalla, pierde sonido o mantiene la advertencia de humedad, lo indicado es dejar de utilizarlo y acudir a un servicio técnico autorizado.