Así se filmaron las escenas más atrevidas de En el Barro con ayuda especial
Las escenas más comentadas de En el Barro no fueron solo producto de talento actoral, también de un sistema que priorizó el bienestar de las actrices.
Con todo el cuidado.
Una coach de intimidad cambió la forma de grabar las escenas más atrevidas de la serie En el Barro y las actrices principales revelaron cómo fue la experiencia. Tras el estreno en Netflix, la producción generó comentarios divididos, pero las escenas más comentadas fueron aquellas cargadas de tensión, donde la intervención de esta figura fue determinante para que todo saliera bien.
Las actrices de En el Barro lo cuentan todo
Valentina Zenere explicó en una entrevista que el trabajo de la coach fue esencial para sentirse cómoda durante las grabaciones. Según contó, ella controlaba el ambiente en el set y pedía que hubiera la menor cantidad de gente posible. De esa manera, las actrices se sentían seguras y podían concentrarse en la interpretación sin preocuparse por miradas externas.
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La actriz también reveló que muchas de esas escenas no se filmaban como el espectador imagina. En lugar de tener a otro actor en contacto directo, a veces había objetos como pelotas o simplemente la coach ayudando con la mirada. Ese detalle muestra cuánto cuidado hay detrás de una escena que al público le resulta tan realista en pantalla.
Ana Garibaldi, otra de las protagonistas, dio más detalles sobre el proceso previo. Contó que antes de comenzar el rodaje completaron un cuestionario muy específico, donde debían marcar qué partes del cuerpo querían mostrar y cuáles preferían reservar. También podían aclarar qué acciones estaban dispuestas a realizar y cuáles rechazaban sin discusión.
Ese cuestionario se convirtió en una guía para la coach, quien luego hablaba directamente con el director para establecer los límites. Si alguna actriz se sentía incómoda en medio de la grabación, la situación se ajustaba sin dudarlo. Según Garibaldi, esa dinámica les dio confianza y permitió que el resultado final fuera auténtico pero respetuoso con cada participante.
La figura de la coach de intimidad, llamada Tati por las actrices, terminó siendo tan valorada que ambas coincidieron en describir su presencia como un alivio en cada jornada de filmación.



