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Adiós buganvilia: esta es la nueva favorita para tener un jardín floreado

Una trepadora resistente y de rápido crecimiento se posiciona como la mejor opción para llenar de flores patios, muros y balcones durante la temporada cálida.

Aunque la buganvilia sigue siendo una de las trepadoras más utilizadas en jardines, una nueva alternativa empieza a ganar terreno entre los amantes de las plantas ornamentales. Se trata de la mandevilla, también conocida como dipladenia o jazmín sudamericano, una enredadera tropical que destaca por su resistencia, su largo período de floración y la intensidad de sus colores.

Este ejemplar, que también recibe el nombre de jazmín brasileño o jazmín de Chile, puede cultivarse tanto en tierra como en maceta. Su versatilidad permite que se adapte a distintos espacios del hogar, desde patios soleados hasta balcones protegidos. Durante el verano, su floración es continua y abundante, ofreciendo tonos vivos de rojo, blanco, rosado o amarillo.

Una de las mayores ventajas de esta planta es que, a diferencia de otras especies más exigentes, sus cuidados son simples y no requieren demasiada atención diaria. Esto la convierte en una opción ideal para quienes quieren mantener un jardín florido sin tener conocimientos avanzados de jardinería.

La mandevilla se ha convertido en una de las opciones favoritas para quienes buscan llenar de color sus espacios exteriores sin invertir demasiado tiempo en mantenimiento.

Una enredadera con crecimiento veloz y flores vibrantes

La mandevilla se caracteriza por crecer rápidamente, cubriendo cercos, pérgolas o muros en poco tiempo. Es una especie ideal para generar sombra natural o simplemente dar un toque decorativo con su follaje verde y sus flores grandes. Su temporada de floración comienza en mayo y puede extenderse hasta bien entrado el otoño, dependiendo del clima de la región.

Durante este ciclo, además de las flores, pueden aparecer frutos en forma de cápsulas que contienen semillas alargadas. Sin embargo, si el objetivo es prolongar la floración, es recomendable eliminar esos frutos a tiempo. La planta es polinizada principalmente por abejas y colibríes, lo que también la convierte en un buen recurso para atraer fauna beneficiosa al jardín.

Su capacidad de adaptación permite que se mantenga a la intemperie durante todo el año si el clima es templado. En cambio, en zonas donde los inviernos son muy fríos, conviene cultivarla en macetas grandes que puedan trasladarse al interior cuando bajan las temperaturas.

Para crecer de manera saludable, la mandevilla necesita estar ubicada en un sitio con buena exposición solar, aunque debe evitarse la luz directa e intensa durante el mediodía en los días más calurosos. Si se cultiva en sombra parcial, es posible que la floración sea menos intensa, pero igualmente decorativa.

La temperatura ideal para esta especie se sitúa por encima de los 20°C. Si el termómetro baja de los 10°C durante el invierno, se recomienda resguardarla en un lugar protegido, como un invernadero o una galería con buena luz natural. De esta forma, la planta puede mantenerse viva hasta que vuelva el calor.

El sustrato también juega un papel clave. Debe ser liviano, con buena capacidad de drenaje y rico en materia orgánica. Este tipo de suelo permite que las raíces respiren adecuadamente y evita el exceso de humedad que podría perjudicar su crecimiento.

En cuanto al riego, no es necesario aplicar agua con demasiada frecuencia. La dipladenia almacena líquido tanto en sus raíces como en sus hojas carnosas, lo que le permite tolerar periodos breves de sequía. El riego debe ser moderado, evitando los encharcamientos.

Su capacidad de adaptación permite que se mantenga a la intemperie durante todo el año si el clima es templado.

Decoración natural durante todo el verano

La mandevilla se ha convertido en una de las opciones favoritas para quienes buscan llenar de color sus espacios exteriores sin invertir demasiado tiempo en mantenimiento. Su floración generosa, su fácil adaptación y su resistencia la colocan como una excelente alternativa a la tradicional buganvilla.

Ya sea para cubrir una pared, decorar una pérgola o simplemente aportar un detalle floral a una terraza, esta enredadera tropical ofrece resultados sorprendentes en poco tiempo. Su cultivo, además, no requiere productos especiales ni cuidados complicados, lo que la hace ideal tanto para jardineros experimentados como para quienes recién comienzan.

Con la llegada de la primavera y el aumento de las temperaturas, la mandevilla se presenta como una aliada perfecta para revitalizar jardines, balcones o patios. Una planta que, además de ser decorativa, llena el entorno de vida, color y frescura natural.