A tener en cuenta: tips para no envejecer antes de tiempo
En una época en que se agudizaron las falsas urgencias y la premisa parece ser vivir de modo vertiginoso, bajo asfixiante estrés, es conveniente recordar que los hábitos saludables nos dan calidad de vida, benefician a nuestro cuerpo y alma, y pueden retrasar nuestro envejecimiento. A veces es común observar a personas que aparentan tener más edad de la que realmente tienen, o señales externas de deterioro prematuro. Pero todo esto puedo corregirse. Solo hace falta adquirir hábitos saludables y reprogramar nuestra mente.
Te puede interesar
La planta que no duerme: florece en invierno y llena de colores el jardín
En resumen, no adelantar nuestra cronología biológica pasa antes por una cuestión de actitud que por un fatalismo asumido como inexorable por las presiones cotidianas o un ritmo de vida nada saludable. Se trata de bosquejar un esquema de pensamientos positivos que nos nivelen y balanceen nuestra forma de vivir, con los contrapesos necesarios para disfrutar y a la vez cumplir con aquello que asumimos como obligación.
Tips para no envejecer rápido
Lo primero es no caer en episodios de estrés agudos. Si bien una cuota de estrés o adrenalina siempre es necesaria para activarnos, vivir, y superarnos, es malo cuando se vuelve crónico o permanente. Y no tarda en pasarnos factura en nuestra piel, y postura.
Debemos compensar la rutina diaria con acciones que nos traigan bienestar, permitan ejercitar nuestro cuerpo y a la vez nos conecten con sensaciones de liberación. Aquí es importante recordar que a veces para escaparnos de cierto contexto que nos agobia, prendemos un cigarrillo o nos servimos un trago. Esto a la larga no ayuda porque el hábito del tabaco y el alcohol en exceso también repercute en nuestro cuerpo.
Llevar una sexualidad sana. Un lugar común revela que el sexo es vida, y esta frase es tan cierta como reiterada. El sexo libera nuestra pulsiones y nos permite concentrarnos en momentos gratificantes. Así podemos estar más dispuestos y motivados para seguir con nuestra agenda cotidiana.
Una dieta saludable y un descanso reparador se complementan con todo lo anterior. Dormir menos de lo aconsejable y comer mal, de manera espaciada, y alimentos no tan nutritivos es una fórmula imbatible para maltratar nuestro cuerpo y espíritu.
También es importante protegernos del sol para que no aparezcan en la piel manchas y arrugas a edades tempranas. Por ello es recomendable, al margen de la estación del año que sea, usar siempre cremas y maquillajes con protección solar. A su vez, llevar una hidratación adecuada: es fundamental beber agua.

