Este es el electrodoméstico que casi nadie sospecha, pero que puede arruinar la señal de WiFi en tu casa
Aunque muchos electrodomésticos culpan al proveedor o al router, hay un aparato del hogar que puede generar interferencias y volver lenta la conexión.
La interferencia suele aparecer en redes de 2,4 GHz, una de las más usadas.
Imagen generada por la IACuando el internet empieza a fallar en casa, la reacción más común suele apuntar al proveedor, al plan contratado o incluso al router. Sin embargo, muchas veces el problema está mucho más cerca de lo que parece. Una mala ubicación del equipo o la cercanía con ciertos aparatos del hogar puede afectar de forma directa la calidad de la señal. Entre todos, hay un electrodoméstico que sobresale como el gran enemigo silencioso del WiFi doméstico: el microondas, especialmente cuando la red trabaja sobre la banda de 2,4 GHz.
El microondas, el principal electrodoméstico rival del router
La explicación es técnica, pero fácil de entender. Muchos routers WiFi operan en la banda de 2,4 GHz, una frecuencia muy utilizada por su mayor alcance dentro de la casa. El problema es que los microondas también trabajan en una franja cercana de ese espectro, por lo que, cuando están en uso, pueden generar interferencias que afectan la estabilidad de la red. AT&T advirtió que un microondas cercano puede reducir la velocidad del WiFi e incluso provocar cortes momentáneos en la conexión.
No solo el microondas: qué más puede debilitar la señal
Aunque el microondas aparece como el caso más claro, no es el único elemento que puede complicar la cobertura. También influyen otros dispositivos electrónicos cercanos, como televisores, teléfonos inalámbricos, monitores para bebés y equipos Bluetooth, que compiten por frecuencias similares. A eso se suma un factor muchas veces ignorado: los materiales del hogar. Las superficies de metal y agua pueden absorber o reflejar la señal, mientras que las paredes densas, los muebles gruesos y ciertas estructuras de construcción reducen el alcance del WiFi y generan zonas muertas.
Por eso, tener un buen plan de internet no siempre garantiza una buena experiencia. Si el router está escondido detrás de muebles, al lado de una heladera o en una esquina cerrada de la casa, la señal arranca en desventaja. El obstáculo no siempre es la potencia del servicio, sino el recorrido que debe hacer la red hasta llegar a cada ambiente.
Dónde conviene poner el router para mejorar la conexión
Las recomendaciones más repetidas por especialistas y guías de consumo coinciden en un punto: el router funciona mejor cuando está en una zona central, abierta y despejada del hogar. Consumer Reports sugirió ubicarlo cerca del centro de la vivienda para distribuir la señal de manera más uniforme, mientras que Xfinity también señaló que una posición poco favorable del gateway suele ser una de las causas más comunes de cobertura deficiente.
También conviene colocarlo elevado, sobre una mesa, repisa o mueble, y no directamente en el piso. De esa manera, la señal encuentra menos obstáculos inmediatos y puede expandirse mejor hacia las distintas habitaciones. Si la casa tiene varios niveles, la ubicación central entre plantas se vuelve todavía más importante. En definitiva, antes de cambiar de plan o culpar a la empresa, hay una revisión que vale oro: mirar qué hay alrededor del router. A veces, el principal culpable del internet lento no está afuera, sino sobre la mesada de la cocina.