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Tatuajes animados: una tendencia que crece

A través de una técnica aplicada directamente sobre el cuerpo se logra un efecto increíble.
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 El ‘ink mapping’ consiste en aplicar la técnica del video mapping directamente sobre un cuerpo humano tatuado para conseguir el efecto de que los tatuajes “cobran vida”, reciben color y movimiento, cambian, se transforman y hasta se desplazan por el cuerpo quien los lleva. 

El resultado de combinar video mapping y tatuajes es espectacular, tal y como se puede ver en el vídeo de Oskar & Gaspar. Lo interesante del asunto es que no se trata de efectos especiales de video, sino que usando la técnica de vídeo mapping el resultado se percibe de ese mismo modo en el mundo real. 

De hecho, además de su aplicación artística como en este caso, el video mapping tiene numerosas y potenciales aplicaciones dentro del mundo de los videojuegos, de la realidad aumentada, la decoración y la publicidad. Incluso permite convertir objetos reales en elementos interactivas con la proyección de interfaces de ordenador sobre objetos tridimensionales y a la vez que usando cámaras 3D es posible detectar qué partes toca el usuario como si de una superficie táctil se tratara. 


El efecto se consigue usando un proyector de video convencional. Pero en lugar de usar una pantalla plana o una pared blanca sobre la que proyectar la luz, previamente el artista usa un ordenador para “modelar la luz”. Esto es, para adaptarla a la superficie tridimensional sobre la que se va a proyectar —incluyendo si se trata de un cuerpo humano, como en este caso. 

En este caso “modelar la luz” significa proyectar modelos 3D para crear la ilusión de que encajan perfectamente con los objetos reales, compensando la deformación que sufrirá la proyección. Dicho de otro modo, se trata de “pintar” o cubrir la superficie de una persona u objeto con luz que contiene imágenes que pueden ser estáticas, animaciones o video, como en este caso.

Fuente: Sony