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Industrias culturales que asesinan la cultura

Lo que puede suceder con Taringa, es un atentado contra el derecho, legítimo, a compartir y disfrutar comunitariamente del arte y la cultura.

 

Resulta curioso lo que pasó con Taringa. Hace uno o dos años, hablaba con su fundador (Cypher) y me contaba que estaba bastante aliviado de no haber tenido que soportar la hiper-masificación del sitio.

Estábamos en un congreso de periodismo autogestivo. Tuvimos el placer de compartir el espacio con Diego Saravia, enorme tipo del mundo del software libre que venía a plantear qué es esto de que la tecnología tiene ideología y que además está íntimamente ligada con la soberanía cultural, a las más de mil personas que habíamos asistido.

Yo, la verdad, no tenía idea de que Cypher era el otro disertante, lo conocía de nick, pero jamás había visto una foto. A mí me habían invitado a participar por un medio digital del que soy parte hace unos 12 años -que fue un medio líder, silencioso, pero líder en la provincia durante 2 años- y que básicamente es una forma caradura de hablar de lo que nos pasa.

Alguna vez pensaste en cuánto texto enormemente laburado está por ahí dando vueltas, sin que nadie se lo lea? Al creador de Taringa le pasó lo contrario: el sitio "se le volvió" masivo.

A Diego lo conocía del mundillo del software libre, pero a Cypher la verdad no, y el tipo era todo un militante del asunto. Como estábamos hablando de medios autogestivos, el fundador de Taringa tenía que decir algo acorde al espacio, me acuerdo que dijo que a él el sitio se le "había vuelto" masivo. Y la verdad, es contundente. ¿Alguna vez pensaste en cuánto texto enormemente laburado está por ahí dando vueltas, sin que nadie se lo lea? A Cypher le pasó lo contrario: el sitio "se le volvió" masivo. Pasó así, de imprevisto y por como lo decía, fue casi contra su voluntad.

En estos días hemos tenido tristes noticias sobre Taringa. Te soy sincero: nunca me pareció un sitio agradable. Creo que es la contradicción de los foros (que es un espacio que sí me resulta ameno), que a partir de los puntajes y demás cuestiones inyectadas del 2.0 se transformó en un lugar desagradable donde la gente no comparte por voluntad, si no por puntos, comparte igual, pero no quiere compartir, quiere puntaje, es como estudiar para sacarte 10 y no para saber algo. Compartir, es algo que se hace sin otro objetivo que hacerlo.

 

Taringa, en algunos casos, en otros no, tiró abajo eso. Y por eso nunca me gustó. Pero el asunto aquí, es que Taringa se llevó puesto a su creador, que terminó vendiendo el sito y recuperando algo de lo que gastó en el sitio con el dinero de la venta. Cypher me decía que estaba muy satisfecho de lo hecho y que no le hubiera gustado tener que enfrentar los problemas legales que estaban enfrentando los dueños actuales en ese momento (ahora supongo que debe estar todavía más contento).

La corte resolvió que los dueños de Taringa tienen que enfrentar un juicio y debe comparecer ante la justicia en juicio oral y público por 41 obras reclamadas. Los dueños tienen problemas producto de conceptos tan inverosímiles como la propiedad intelectual, por "permitir que a través de ese sitio web se descarguen de manera ilegal obras sin autorización".

Juicios como el que sufren los dueños de Taringa o como los que condenan a Manning atentan contra el conocimiento y la libertad de expresión

Hace poquitos días condenaron al soldado Manning a 35 años de cárcel por darle información a Wikileaks sobre las masacres que perpetra EEUU. Y tal vez te parezca exagerado, de hecho es una comparación un poco fuerte, pero juicios como el que sufren los dueños de Taringa (a quienes no conozco y no tengo ninguna empatía en particular) o como los que condenan a Manning van en contra de una sociedad libre, porque atentan contra el conocimiento y la libertad de expresión.

A Manning lo condenan por que no tiene peso político ni económico. Si Manning hubiera dado la información al New York Times (o a The Guardian) también habría sido enjuiciado, pero ninguno de los medios habrían debido pagar la culpa de tener una fuente. Wikileaks no arma la agenda de nadie (salvo con excepciones), y por eso Assange está como está, y -también- por eso Manning deberá pasar 35 años encarcelado: por contar a alguien la verdad.

Es absurdo que sea ilegal compartir, y más absurdo, que lo intelectual pueda ser "propiedad" de alguien.

En ambos casos (Taringa y Manning) se culpa al mensajero, en un caso de una realidad terrible, en el otro, de lo que hace la gente con la cultura. Ojalá que a los dueños de Taringa no les toque ser culpables del fracaso del modelo de negocios de las industrias culturales. Tenemos una legislación que atrasa a nivel tiempo pero que también atrasa a nivel social. Es absurdo que sea ilegal compartir, y más absurdo, que lo intelectual pueda ser propiedad de alguien.

"Yo lo pensé primero" es el beneficio que encarcela a los que gustan de lo que ése pensó primero.

Hace muy poquito, Manning iba preso por contarle a alguien lo que hace EEUU. En el caso de Taringa todo puede ser distinto. Pero se está juzgando a los dueños de un sitio porque sus usuarios comparten enlaces. Se está juzgando a los dueños de un sitio, por que la gente decide compartir, porque la gente busca que la cultura no deba pagarse. Son tipos en la picota de la industria cultural, son culpables del atraso comercial y la usura de los que se enriquecen con la producción cultural, que no son los artistas ni mucho menos la sociedad en general.

Se está juzgando a los dueños de Taringa porque el modelo de negocios de las industrias culturales quedó obsoleto

Se está juzgando a los dueños de Taringa porque el modelo de negocios de las industrias culturales fracasó, pero fundamentalmente porque los que se volvieron millonarios durante décadas producto de la prohibición de compartir cultura, no están dispuestos a pensar en ganar menos o en impulsar que los que producen la cultura (los escritores, músicos, pintores, escultores, hacedores culturales en general) sean los que realmente vivan de producir cultura.

En un mundo capitalista todos necesitamos inversores, porque -por desgracia- sin ellos/as no hay con qué pagar las producciones, pero para que el arte tenga un destinatario, aunque suene cacofónico y redundante, debe existir un destinatario. Y no hay derecho propietario que pueda ejercerse por sobre el derecho al goce de las personas.

Los "artistas" del copyright no hacen cultura, te la prestan para que hagas sólo lo que ellos te permiten hacer.

Qué ironía, ¿no? Compartir, ayudar, comentar, es ilegal. Pareciera que los artistas del copyright no hacen cultura, te la prestan para que hagas sólo lo que ellos te permiten hacer.

Ojalá pronto podamos tirar abajo el código de barras que la industria le pone al arte, y empecemos a poder vivirlo humanamente, y sin ticadoras que marquen cuánto vale nuestro disfrute. Pagando, porque los artistas tienen que vivir de su trabajo, pero no enriqueciendo desmedidamente a gente que se opone a que te cante una letra porque ellos pagaron para poder cobrarte a vos. Los destinatarios del arte, somos los que lo disfrutamos, no los que lo comercializan, y es por eso que debemos pelear. Debemos pelear para que haya una sociedad con artistas, con gente que los apoya, y sin buitres que liben del arte ni la sangre de hacedores ni destinatarios de la producción cultural.

Buen finde. Ojalá no te lleven preso/a por silbar sin pagarle a SADAIC.

¡Happy Hacking!