Presenta:

Verano y salud: la ventana estratégica para el control preventivo

Aprovechar la baja demanda en verano facilita la realización de chequeos médicos, mejorando la eficiencia tanto para pacientes como para el sistema de salud.

La decisión de realizar los controles anuales durante el verano responde a una lógica de organización personal.

La decisión de realizar los controles anuales durante el verano responde a una lógica de organización personal.

Archivo MDZ

El comienzo de un nuevo año, que en Argentina coincide con el verano, se presenta como una gran oportunidad para realizar los controles médicos anuales que todos los años las personas deberían hacerse. ¿Por qué es importante hacerlos? Hay varios motivos, pero los principales son: la detección temprana de enfermedades evitando que se conviertan en algo más grave; y el hecho de evitar que algunas patologías se vuelvan crónicas. En ambos casos, un control a tiempo permitiría encontrar un posible tratamiento o cura.

Al analizar el comportamiento de la demanda en el sector salud en Argentina, los registros históricos señalan una tendencia durante los meses de enero y febrero: una disminución en la solicitud de consultas y estudios programados. Este fenómeno, vinculado a las vacaciones y a la reorganización de las rutinas familiares, abre una ventana de oportunidad para la realización de prestaciones electivas. Comprender esta dinámica permite transformar un hábito cultural en una estrategia de eficiencia tanto para el paciente como para el sistema sanitario.

Para el individuo, el argumento recurrente para postergar un control médico es la falta de tiempo, sumada a las fricciones propias del sistema, como traslados y trámites. Sin embargo, sacar provecho de los meses de verano permite atacar esas barreras. Durante esta época, la reducción en la demanda de turnos posibilita disminuir el tiempo total involucrado en el proceso. En términos operativos, esto significa que la obtención de una cita puede pasar de demoras de semanas a días en ciertos servicios, y que el tiempo de permanencia dentro de la institución para realizar el estudio se reduce.

medicos
Para el individuo, el argumento recurrente para postergar un control médico es la falta de tiempo.

Para el individuo, el argumento recurrente para postergar un control médico es la falta de tiempo.

La excusa para no ir a controles médicos es la falta de tiempo

Desde la perspectiva de la gestión sanitaria, distribuir la demanda preventiva a lo largo del año genera estabilidad. La concentración de chequeos en meses específicos provoca picos que saturan la capacidad de respuesta. Al desplazar parte de esa demanda hacia el verano, se alivia la presión sobre el personal y se optimiza el uso del equipamiento instalado. Una demanda estable facilita la planificación de dotaciones, la gestión de insumos y la organización de las agendas de los especialistas.

Asimismo, esta estacionalidad impacta en la infraestructura tecnológica. La menor afluencia de pacientes permite a los centros ejecutar paradas planificadas para realizar mantenimiento preventivo, calibraciones y actualizaciones de software o hardware. Estas acciones, ejecutadas sin la presión de una sala de espera llena, aseguran la disponibilidad y el cumplimiento de los protocolos de calidad para el resto del año.

medico
Desde la perspectiva de la gestión sanitaria, distribuir la demanda preventiva a lo largo del año genera estabilidad.

Desde la perspectiva de la gestión sanitaria, distribuir la demanda preventiva a lo largo del año genera estabilidad.

La tecnología actúa aquí como un facilitador

Su función es reducir la fricción entre la intención del paciente de cuidarse y la acción concreta de hacerlo. Herramientas como los turnos digitales, los recordatorios automatizados y la entrega de resultados en línea simplifica la experiencia y acortan los plazos. La innovación no modifica los hábitos por sí sola, pero habilita circuitos que favorecen la adherencia al control médico.

En conclusión, la decisión de realizar los controles anuales durante el verano responde a una lógica de organización personal. El tiempo que requiere la prevención es inferior al que demanda el tratamiento de una patología avanzada. No se trata de cumplir una obligación, sino de reducir la probabilidad de interrupciones futuras por enfermedad. Aprovechar los momentos de menor demanda y agrupar estudios en una sola jornada constituye una táctica para gestionar la salud con inteligencia.

* Tomás Piqueras, CEO de CSH.