Sin el aporte de todos no hay solución
Lejos, demasiado lejos, quedó la frase que enorgullecía a los mendocinos: Mendoza, la ciudad más limpia del país.
Lejos, demasiado lejos, quedó la frase que enorgullecía a los mendocinos: Mendoza, la ciudad más limpia del país. Son varios los hechos y circunstancias que dejaron en el recuerdo aquellos tiempos idos y que propiciaban una mejor, higiénica y placentera vida en el espacio público.
La nostalgia nos recuerda las veredas relucientes, limpiadas con esmero diariamente y las acequias en las que con regularidad circulaba agua que no se desbordaba ni arrastraba todo tipo de desechos.
Las fotos que ilustran la nota son del miércoles pasado en horas de la noche y tomadas en el Km 0 de la ciudad de Mendoza. Esta vista se repite en otros lugares de la Capital y del Gran Mendoza.
Si los mendocinos en general, tanto ciudadanos en general como los actores públicos (las comunas), no aportamos nuestra cuota de responsabilidad, solidaridad, empatía, eficacia y eficiencia, el problema se agravara y los desechos y la mugre avanzará.
Mayor atención debe ponerse ante las continuas y serias advertencias de lo que podría suceder ante el advenimiento del Súper niño, que metereólogos y autoridades anuncian con frecuencia y preocupación.
Podemos señalar algunas de las conductas, las circunstancias y la falta de empatía e incluso la actuación de los organismos públicos, que sumados, nos han depositado en la situación actual.
1) El desdén ciudadano: muchos de nosotros actuamos con absoluta desaprensión y falta de compromiso en relación a la higiene y limpieza del espacio público (veredas, calles, acequias, canales, plazas, parques) donde transitamos u ocupamos a diario.
Desde papeles, colillas de cigarrillos, botellas grandes de plástico o vidrio, latas, más las deposiciones de perros propios no levantados por sus propietarios, pueblan veredas, calles y el espacio de todos.
Es de nuestra absoluta responsabilidad evitar este destrato autoinfligido a la vida en común. Seamos empáticos y solidarios, aportando a una vida higiénica y saludable, que es en beneficio de nosotros mismos.
2) El grave problema de desechos de todo tipo arrojados a canales: hay ciudadanos que se aproximan en camionetas o carros tirados por caballos que depositan en el cause de canales pluviales y de desagüe todo tipo de objetos. Camas, colchones, muebles viejos en desuso, heladeras, lavarropas, materiales de construcción desechados. MDZ es consciente del trabajo repetitivo de la Ciudad de Mendoza en la limpieza de uno de esos canales.
Son claves para que corra el agua en oportunidades de tormentas severas. Una de ellas se cobró la vida de una mujer que vivía a la intemperie dentro del canal. Y se avecina el Super niño.
Ciudadanos que actúan sin ningún reparo y sin asumir ninguna culpa. Deben ser sancionados y denunciados.
3) Cestos domiciliarios para la basura y la falta de ellos: no todos los viviendas tienen recipiente en sus veredas para depositar la basura. Algunos utilizan los de vecinos que si los poseen. El problema es que en varias oportunidades bloquean con su ocupación espacio para que los domicilios que colocaron los recipientes, depositen su propia basura. Eso le ocurre a MDZ.
Ante ello, se dejan bolsas de residuos en la vereda. Festín para perros vagabundos y todo el suelo desquiciado. Mugre en abundancia por doquier.
4) Mayor cantidad de personas que ante las dificultades económicas revuelven en la basura: la dura realidad para algunos compatriotas los lleva a deambular por las ciudades en busca de lo que se desecha. En esa tarea queda desperdigado en veredas el sobrante de esa búsqueda. Un hecho doloroso tiene otra consecuencia negativa. Más basura desparramada.
5) La eficacia y eficiencia de los municipios: obviamente tienen cuota de responsabilidad importante en la falta de tarea correcta a su cargo . Recordemos que cobran tasas por Alumbrado, Barrido y Limpieza.
En el Gran Mendoza, a excepción de Guaymallén, la recolección de basura está concesionada y no se retira todos los días. Hay que esmerar el control para obtener calidad de servicio óptima. No pueden permanecer los desperdicios tanto tiempo a la intemperie. Abundan ratas y pericotes.
También es responsabilidad de los vecinos no sacar la basura a deshora, Ni temprano ni tarde.
Barrido: después de los vientos Zonda, muchos y prolongados últimamente, no se debe demorar tanto tiempo en recoger las hojas que pueblan calles y acequias. La gran cantidad de hojas y ramas pequeñas caídas aumentan la suciedad en la vía pública.
Es necesario e indispensable una tarea común responsable que nos beneficia a todos. Municipios y vecinos. Recapacitemos; la casa de todos debe lucir higiénica y susceptible de un vivir confortable.







