ver más

"Si el cansancio no se va, no lo normalices: puede ser anemia", advierte Guillermo Arbesú

Guillermo Arbesú, médico especialista en hematología y director del Instituto Arbesú, brindó detalles de diferentes afecciones de las sangre y enumeró cuáles son los síntomas que no hay que ignorar.


La primera edición de MDZ en Diálogo, el ciclo de charlas organizado por MDZ Online, reunió a referentes de la salud para dialogar sobre pasado, presente y futuro de la medicina. En ese contexto, el Dr. Guillermo Arbesú, director de Instituto Arbesú, compartió información sobre distintas enfermedades que aborda la hematología.

En primer lugar, el experto hizo referencia a una afección común, pero que en diferentes oportunidades se suele ignorar o subestimar sus síntomas: la anemia. También brindó detalles sobre cuáles son los síntomas a los que se debe prestar atención, cómo detectarla a través de un simple análisis de sangre, y posteriormente cuál es su tratamiento.

Guillermo Arbesú 10

Guillermo Arbesú fue parte de la primera edición de MDZ en Diálogo, que reunió a referentes de la salud.

A continuación, el Dr. Arbesú habló de enfermedades malignas de la sangre como linfomas o leucemias. Si bien reconoció que este tipo de situaciones suelen generar temor, explicó que actualmente existen múltiples avances en los tratamientos, que han ido variando y mejorando con el correr de los años.

En la conversación también se abordaron otros aspectos de la hematología, además de expresar cómo trabajan desde el Instituto Arbesú y explicar por qué los pacientes tienen un rol fundamental en su día a día.

- En hematología hay un montón de aspectos a abordar, pero una palabra que es común a todos, aunque no siempre se identifica fácil, es anemia. ¿Qué es la anemia y a quiénes puede afectar?

La hematología es la especialidad que atiende las enfermedades de la sangre, y cuando uno dice sangre, piensa en anemia. Y uno dice bueno tiene anemia una persona y eso significa que tiene bajos los glóbulos rojos. Tener bajos los glóbulos rojos es tener bajo el oxígeno, y esa falta de oxígeno se puede traducir de muchas maneras: cansancio, falta de aire, falta de aire al subir una escalera. La causa más frecuente de anemia es la deficiencia de hierro, por eso lo que la hace tan común a la anemia en la población. Y en conjunto, la falta de hierro y la falta de glóbulos rojos, por lo tanto oxígeno, llevan a todos esos síntomas que muchas veces son atribuidos a otras cosas como falta de concentración o cansancio vespertino. Muchas veces explicamos esto con el estrés. Siempre está la justificación para alguno de estos síntomas que son difíciles de definir.

- ¿Qué hacer ante la presencia de alguno de estos síntomas? ¿Cuándo es necesario concurrir a una consulta médica y cómo se diagnostica la anemia?

Las poblaciones más afectadas con la anemia por deficiencia de hierro, que es la más común, son los niños menores de 2 años, los adolescentes, las embarazadas y las mujeres en edad fértil, producido por el sangrado menstrual. Afecta entre un 30% a 40% a las mujeres en edad fértil, que son mujeres que trabajan mucho, que tienen múltiples actividades, hijos, así que hay motivos para atribuirle al cansancio. No hay que normalizar el cansancio. No siempre justificarlo. Cuando vemos que el cansancio va más allá de lo normal, que no alcanza con la recuperación nocturna, con la actividad física, hay que consultar para hacer unos estudios y ver cómo están los glóbulos rojos. Son análisis de sangre, simples, que ven los glóbulos rojos, los niveles de hierro en sangre, fácilmente restituible, ya sea en forma de dieta, medicamentosa oral o por vía endovenosa, y uno resuelve esos síntomas y generalmente me pasa a mi en la consulta que se consolida eso. Yo no estaba tan seguro, me dice el paciente, que esto pudiera ser, pero ahora que recibí el hierro y me siento recuperado, lamento no haber consultado antes.

- Hablemos de otras enfermedades como linfomas o leucemias. ¿Cuáles son los síntomas a los que hay que prestarle atención?

Ahí cambiamos completamente de tema. Son enfermedades más serias, son las enfermedades malignas que nos tocan ver a los hematólogos, que asustan mucho y que diría yo, que no hay que asustarse, sino estar atento para un rápido diagnóstico. Hay muchos tratamientos, con muchas posibilidades de resolver. Puede haber síntomas inespecíficos, como los que hablábamos recién, pero más severos y que no se tienen que pasar por alto como fiebre o transpiración nocturna. Con los linfomas, que son tumores de los ganglios, la persona puede tocarse una pelota, un ganglio y no el que nos tocamos cuando tenemos faringitis, son palpables y pueden ser en la axila, el cuello o la ingle, son de tamaño importante, a veces no duelen, persisten en el tiempo, y ante esa duda hay que consultar. Para hacer el diagnóstico hay que hacer estudios como sacarlo o sacar un pedacito de ese ganglio, y llegar al diagnóstico.

- Decías que hay muchos tratamientos disponibles, ¿cuáles son?

En los avances tecnológicos que incluyen a la medicina, hay tratamientos inimaginables. Antes, los tratamientos eran de quimioterapia que iban a destruir células malignas y también destruían otras células que se llevaban por delante. Hoy hay terapias dirigidas, más inteligentes, que van directamente a las células tumorales, preservando la salud de las otras células. Muchas resuelven enfermedades y por ejemplo, no te hacen caer el pelo.

- ¿Qué más estudia la hematología?

Hay otra parte de la hematología que tiene que ver con la coagulación. La sangre circula por nuestro cuerpo porque hay un sistema que la mantiene fluida y que a veces si nos cortamos sangramos mucho, esos son los problemas hemorrágicos, y a veces cuando la persona está con algún problema en las piernas, con mucho reposo, o varices, desarrollamos trombosis. Nosotros nos tenemos que encargar de cuidar que las personas no sangren o también cuando hacen un coágulo, darles tratamiento para resolverlo.

- ¿Cómo trabajan en Arbesú y qué lugar ocupa el paciente?

El lugar del paciente es el centro de todo. Entendemos la resolución de los problemas de salud. Ninguno de nosotros quiere estar enfermo. Cuando nos afecta un problema de salud se interrumpe nuestra vida, nuestras actividades, nuestra vida familiar, social. Desde ese lugar es nuestra comprensión. Recibimos a esa persona para atenderla, escucharla, acompañarla en el problema que está transitando, independiente a la seriedad. Lo importante es que él interrumpió su vida, nosotros tenemos que adaptarnos con el más alto estándar de atención, porque eso no es negociable, darle la mejor atención para ayudarlo.

Mirá la entrevista completa al Dr. Guillermo Arbesú para MDZ en diálogo

Entrevista al Dr. Guillermo Arbesú para MDZ en Diálogo

El Dr. Guillermo Arbesú nos cuenta sobre como prevenir y estar atentos a las distintas afecciones hematológicas.

El trabajo del Instituto Arbesú

Arbesú Hematología es un centro especializado en hematología, ubicado en Mendoza. A través de un servicio de excelencia profesional, buscan acompañar al paciente con una atención especializada y singular, siendo conscientes de la cuota de confianza que las personas depositan en el instituto.

Entre las prestaciones, Instituto Arbesú ofrece consultas médicas hematológicas tanto en niños como en adultos. Disponen de un laboratorio donde realizan hemogramas, con la posterior evaluación del hematólogo, estudios de coagulación, y análisis clínicos generales y especializados. También realizan extracciones a domicilio. Además, cuentan con una sala de tratamiento ambulatorio, para la administración de medicación.

En Arbesú, la predisposición es una de las ocupaciones diarias, tanto dentro como fuera del consultorio.

Esta edición de MDZ en diálogo no sería posible sin el acompañamiento de marcas que también creen en la importancia de generar espacios de conversación y reflexión. Agradecemos especialmente a MSD Argentina, Laboratorio Gador y al Instituto Arbesú por sumarse a esta propuesta y a HIT por facilitarnos su estudio e instalaciones.