Metrotranvía: controlarán pago de boleto y analizan más frecuencias

El Gobierno busca cortar con las “avivadas” y solucionar los reclamos por duplas desbordadas en horarios pico, sobre todo a primera hora. Los problemas culturales que también afectan al servicio.

Avatar del Cristian Avanzini

cristian avanzini

EL SERVICIO COLAPSA EN HORARIO PICO Y COMPLICA A LOS USUARIOS.

ALF PONCE/MDZ

La implementación del sistema troncal de transporte Mendotran, que prevé transbordos para llegar desde varios puntos del Gran Mendoza al Centro, y la extensión de su recorrido hasta Las Heras han derivado en un Metrotranvía desbordado de pasajeros durante el último tiempo, según lo denuncian los usuarios y lo reconocen las autoridades.

Ante un tránsito cada vez más complicado en el área metropolitana, las duplas rojas se presentan como la opción más ágil para ir a cualquier punto de la traza que hoy va de de la localidad maipucina de Gutiérrez hasta poco más al norte de la Plaza de Las Heras.

Sin embargo subir al vagón a primera hora en días de semana se ha vuelto una odisea para muchos pasajeros que deben dejar pasar a veces no solo una sino hasta dos formaciones para poder viajar por el explosivo crecimiento de la demanda del servicio.

Desde el Gobierno reconocen que la cantidad de pasajeros ha crecido de forma considerable y buscan alternativas para evitar los desbordes en hora pico. El año pasado el Metrotranvía mejoró su frecuencia a una formación cada 12 minutos y con la habilitación del tramo a Las Heras la agilizó a 10 minutos, pero ésto parece no alcanzar para satisfacer la demanda.

Las quejas de los usuarios se multiplican en las redes sociales.

“Estamos evaluando la posibilidad de reducir aún más las frecuencias”, comenta a MDZ la directora de la Sociedad de Transporte de Mendoza (STM), Marcela Gazali, aunque admitió que la decisión depende no solo de la voluntad de la empresa estatal sino también de otros factores, como la disponibilidad de duplas, los estudios previos correspondientes y, fundamentalmente, la seguridad en un Gran Mendoza desacostumbrado a la circulación de trenes.

Otra queja en las redes.

“Hay que tomar conciencia de que, con el Metrotranvía, el área metropolitana tiene ahora trenes que cruzan desde Maipú hasta Las Heras. Hacía años que no funcionaban los trenes por esas vías y ahora pasan cada 12 minutos; eso implica peatones y automovilistas cuidadosos y respetuosos ya que se presentan situaciones de riesgo todo el tiempo”, remarca Gazali. La funcionaria se refirió así a los incidentes viales que derivan en la suspensión del servicio y el consecuente perjuicio para pasajeros que van con el tiempo contado para cumplir con sus obligaciones.

Ante un panorama de conductores con poco apego por las leyes de tránsito y las señales viales, desde el Gobierno miran con cautela la posibilidad de reducir aún más las frecuencias del Metrotranvía y transformar las vías en una “autopista ferroviaria”.

Sube, paga

Otra de las situaciones cotidianas que indigna a usuarios del Metrotranvía es la descarada cantidad de pasajeros que viajan sin pagar el pasaje. Años atrás las duplas contaban con un cuerpo de guardas que se encargaban de controlar la mayoría de los recorridos. Sin embargo la ausencia de inspectores hoy hace que sean muchos (demasiados, admiten en el Gobierno) los “vivos” que se cuelan en las formaciones.

.

Sin embargo desde la STM aseguran que darán un corte a la situación en el cortísimo plazo. “Entre la semana que viene y la próxima vamos a solucionarlo”, asegura Gazali. La funcionaria señala que tienen un plan con diversas herramientas que ayudarán a que se cumpla algo básico que es que quien use el servicio lo pague. “Es un tema en el que estamos trabajando desde hace tiempo”, comenta la titular de la STM.

Al mismo tiempo la funcionaria hace hincapié en que ningún esfuerzo desde el Estado bastará si no se avanza hacia una solución de fondo y en conjunto para lo que representa “un problema cultural”. Las “avivadas” representan un perjuicio para la empresa de transporte y, a fin de cuentas, todos los contribuyentes mendocinos. A esto se suman los constantes hechos vandálicos contra las duplas: vidrios rotos, pintadas y demás ataques llevan a las formaciones al taller (“los arreglos son carísimos”, admite Gazali), lo que afecta a la prestación del servicio y a los costos que pagamos todos.

“Tenemos que tomar conciencia de que el Metrotranvía es un servicio público para Mendoza; que sirve para que miles de mendocinos puedan ir a trabajar, a estudiar... en fin, es una herramienta para que la provincia crezca; por eso es imprescindible que tanto usuarios como no usuarios se comprometan en el cuidado de este medio de transporte”, cierra la funcionaria.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?