Malvinas: el origen de su nombre y tres pintores marinistas
Las Malvinas, cuyo nombre deriva de los navegantes de Saint-Malo, son el foco de un análisis histórico y pictórico.
J.B. Jongkind, “Honfleur, la entrada al puerto”1863
Gentileza.Un año y medio atrás en ocasión de la travesía en el velero Caoba a las islas Malvinas, nos referimos someramente al origen del nombre de nuestras islas y a los pintores marinistas que dejaron testimonio de la epopeya que significó el descubrimiento y colonización de esta parte del nuevo mundo. La visita de Saint-Malo en la Bretaña francesa da pie, ahora, para volver sobre el tema.
Amédée-François Frézier (1682–1773) fue un ingeniero, cartógrafo y explorador francés que reunió las informaciones obtenidas por los distintos barcos de Saint-Malo que habían navegado por el Atlántico austral desde 1700. En 1716 publicó un libro y un mapa titulado “Nouvelles Isles découvertes par les vaisseaux de St. Malo depuis 1700…”
El origen del nombre Malvinas
No “bautizó” las islas que, en realidad los malouines tampoco habían descubierto. Lo que hizo fue dejar el documento cartográfico que reunió y difundió las noticias de las exploraciones. Poco después Guillaume Delisle (1675–1726) el gran geógrafo francés de la época, Premier géographe du Roi y miembro de la Academia de Francia simplificó el nombre del archipiélago como “Isles Malouines”.
Louis-Antoine de Bougainville llegó a las islas el 31 de enero de 1764 y fundó Port Saint-Louis, en la Soledad Oriental. El 5 de abril tomó formalmente posesión de las mismas en nombre de Luis XV bajo el nombre de “Les Malouines”.
Los navegantes de Saint-Malo
España protestó ante Francia, que tenía importantes intereses diplomáticos en mantener buenas relaciones con Madrid. En 1767 Francia transfirió la colonia a España. La versión española refleja que en los documentos se refieren a las islas como “Maluinas”. Bougainville participó personalmente en la entrega. Los españoles conservaron el asentamiento, que pasó a llamarse Puerto Soledad. El nombre del archipiélago derivó en Malvinas y el resto de la historia es tristemente conocida…
Tres pintores marinistas
Eugène Isabey (1803-1886) es el nombre central si se quiere establecer una relación entre la pintura y Saint-Malo. Pintor romántico, especializado en marinas y paisajes costeros, recorrió extensamente las costas de Normandía y Bretaña. Entre 1850 y 1864 realizó numerosas acuarelas y gouaches de Saint-Malo. El Louvre conserva un conjunto importante de ellas.
De Malouines a Malvinas
Estas obras, naturalmente, son posteriores en más de un siglo a los viajes de los navegantes malouins que dieron origen al nombre francés de las Malvinas.
El Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires conserva una Marina de Isabey, de 1840, perteneciente a la colección Guerrico y legada al museo en 1938.
Los pintores del mar
Eugène Boudin (1824-1898) pertenece a una generación posterior. Fue uno de los grandes renovadores de la pintura de costas: playas, puertos, mareas, barcos y, sobre todo, cielos. Su inclusión en esta nota responde a un gusto personal y en que fue uno de los artistas que, junto con Jongkind, continuaron y transformaron la tradición de pintura de costas que Isabey había representado en el romanticismo.
Johan Barthold Jongkind (1819-1891), nacido en los Países Bajos, estudió en París con Eugène Isabey y desarrolló una pintura basada en la observación directa de los efectos atmosféricos y luminosos. Más tarde conocería a Boudin y ejercería una influencia importante sobre Monet. Así, se lo puede considerar (al igual que a Corot) como un antecedente del impresionismo. El museo Boudin de Honfleur tiene varias obras maravillosas de los tres artistas, que reproducimos.
* Carlos María Pinasco es consultor de arte.





