La exorbitante cantidad de accidentes de tránsito que hay en Mendoza por día
El dato de los accidentes de tránsito enciende las alarmas. Los motivos para entender las cifras que son preocupantes.
La exorbitante cantidad de accidentes de tránsito que hay en Mendoza por día. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Los accidentes de tránsito se convirtieron en una postal cotidiana de las calles y rutas de Mendoza. Algunos terminan en tragedias y ocupan las noticias, mientras que otros quedan fuera de cualquier estadística porque los involucrados resuelven el problema entre ellos. Sin embargo, la dimensión del fenómeno es mucho mayor y la cantidad de siniestros es exponencial.
Según explicó Hugo Fiorens, coordinador del Observatorio de Seguridad Vial de Voluntarios en Red, en Mendoza se producen alrededor de 500 accidentes de tránsito por día de menor cuantía.
El dato fue dado a conocer durante una entrevista en After Office, por MDZ Radio, donde Fiorens explicó que el relevamiento del Observatorio se realiza a partir del seguimiento de los accidentes publicados en medios de comunicación de toda la provincia y de una proyección que hacen.
Se trata de choques o incidentes que muchas veces ni siquiera llegan a denunciarse. Puede ocurrir porque alguno de los conductores no tiene seguro, no posee licencia, circulaba alcoholizado o simplemente porque las partes deciden arreglar el daño por su cuenta.
El número permite poner en perspectiva una problemática que muchas veces queda reducida a la cantidad de víctimas fatales: detrás de cada tragedia hay cientos de otros siniestros cotidianos que no necesariamente aparecen en los registros.
Las 122 personas fallecidas en lo que va del año
En cuanto a las víctimas fatales, Fiorens señaló que el Observatorio lleva contabilizadas 122 personas fallecidas en accidentes viales en Mendoza durante 2026.El organismo construye su registro a partir de la información difundida por medios gráficos, digitales y televisivos de la provincia.
Uno de los períodos que más preocupa al Observatorio es el de los últimos dos meses. Según Fiorens, entre agosto y septiembre murieron 32 personas en accidentes viales y 12 de ellas tenían menos de 21 años.
La cifra, señaló, no representa solamente una estadística. Cada fallecimiento genera consecuencias sobre familias, amigos, compañeros de estudio y de trabajo.A esto se suma el impacto sobre quienes sobreviven a los siniestros con lesiones de distinta gravedad.
El costo que no aparece en las estadísticas
Fiorens puso el foco también en las consecuencias que tienen los accidentes sobre el sistema sanitario.Los heridos son trasladados por el Servicio Coordinado de Emergencias y, en muchos casos, terminan siendo atendidos en hospitales públicos. Las lesiones más graves pueden requerir internaciones, operaciones y posteriormente tratamientos de rehabilitación durante meses o incluso de por vida.
Por eso, desde el Observatorio plantean que hablar de seguridad vial solamente a partir de la cantidad de muertos resulta insuficiente. Un accidente puede dejar una persona con una discapacidad permanente, impedirle trabajar y generar además un impacto económico y emocional sobre toda su familia.
Las motos representan más del 40% de las víctimas
Otro de los datos señalados por Fiorens durante la entrevista fue la incidencia de los motociclistas entre las víctimas fatales.Según indicó, el 42% de las personas que mueren en accidentes viales son motos.
El fenómeno tiene además una relación con el crecimiento del trabajo mediante aplicaciones de reparto. Muchos trabajadores utilizan sus motos como herramienta laboral y pasan varias horas por día circulando por las calles.
Para Fiorens, esa situación genera una particular vulnerabilidad: quienes dependen de la moto para trabajar quedan expuestos a los riesgos del tránsito y, ante un accidente, pueden permanecer semanas o meses sin poder generar ingresos.
Alcohol, drogas, celular y falta de controles
Aunque el consumo de alcohol aparece habitualmente como una de las principales preocupaciones en materia de seguridad vial, Fiorens sostuvo que el problema es mucho más amplio.Mencionó también el consumo de drogas, las distracciones, el uso del celular mientras se conduce, la impericia y el exceso de velocidad.
De acuerdo con su análisis, aproximadamente el 90% de los accidentes tiene como factor al conductor, aunque también señaló responsabilidades vinculadas con el estado de las rutas y calles, la señalización y el funcionamiento de los semáforos.
En particular, cuestionó que existan carteles de tránsito ocultos por árboles o señalizaciones que no pueden ser advertidas correctamente por los conductores.
También reclamó mayores controles. Según planteó, una multa puede ser elevada, pero pierde parte de su efecto preventivo si el conductor sabe que existe una baja posibilidad de ser controlado.
El cinturón de seguridad, otra deuda
Fiorens también puso el foco en el uso del cinturón de seguridad, especialmente en los asientos traseros.Según explicó, todavía es habitual que los pasajeros que viajan atrás no utilicen el cinturón, incluso en vehículos particulares y en autos de aplicaciones.
En ese sentido, planteó que la responsabilidad por la seguridad no debería recaer exclusivamente sobre quien conduce, sino también sobre los acompañantes. El especialista también cuestionó situaciones habituales como los niños que viajan en los asientos delanteros, los perros sueltos dentro de los vehículos y trabajadores que son trasladados en las cajas de camionetas, una práctica que está prohibida.
Peatones, bicicletas y monopatines
La seguridad vial tampoco termina en los vehículos.Durante la entrevista, Fiorens mencionó a los peatones que cruzan las calles utilizando el celular, a los ciclistas y a quienes circulan en monopatines eléctricos.
En este último caso, señaló la necesidad de que exista mayor control sobre el cumplimiento de las normas y recordó la importancia del casco.También puso como ejemplo el uso de timbres en las bicicletas para advertir a los peatones, especialmente a las personas mayores, que pueden sufrir consecuencias graves ante una caída.
La educación vial, desde chicos
Para Fiorens, una de las claves para reducir los accidentes está en la educación vial y debería comenzar desde los primeros años de vida.
La idea es que el aprendizaje no quede limitado a una charla ocasional en la escuela secundaria, sino que acompañe a las personas durante toda su formación.“Somos usuarios de la vía pública desde que nacemos”, planteó durante la entrevista.
Por eso, considera que la seguridad vial debería enseñarse desde los jardines maternales y continuar en las distintas etapas educativas.
La prevención, según su planteo, también debería ingresar a las familias: hablar en casa sobre no subir a un vehículo cuyo conductor consumió alcohol, utilizar el cinturón, respetar las velocidades y evitar las distracciones.
Un problema que excede al tránsito
Los 500 accidentes diarios de menor cuantía que menciona el Observatorio muestran una dimensión del problema que muchas veces no aparece cuando solamente se cuentan las víctimas fatales.
A eso se suman las 122 personas fallecidas que Fiorens asegura haber contabilizado durante 2026; las lesiones, las internaciones, las rehabilitaciones, las personas que quedan imposibilitadas de trabajar y el impacto que cada siniestro genera en su entorno.
Para el coordinador del Observatorio, la discusión sobre seguridad vial requiere algo más que multas: controles efectivos, educación, infraestructura adecuada y una política de prevención sostenida.


