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El cáncer renal podría aumentar más del 50% en Argentina para 2045

En el Día Mundial del Cáncer Renal, especialistas alertan sobre su creciente incidencia en Argentina y destacan la importancia del diagnóstico temprano.

El cáncer renal es una enfermedad grave pero tratable que afecta los riñones. Foto: shutterstock.com
El cáncer renal es una enfermedad grave pero tratable que afecta los riñones. Foto: shutterstock.com

El cáncer de riñón ocupa el puesto 14° entre los más frecuentes a nivel global, pero su incidencia va en aumento. Según la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, en 2045 los casos en Argentina podrían crecer un 56,1%. La detección temprana es clave para mejorar el pronóstico.

En el marco del Día Mundial del Cáncer Renal, especialistas advierten que este tipo de tumor, aunque es menos prevalente que otros, requiere mayor visibilidad: su detección temprana puede marcar la diferencia entre un tratamiento exitoso y uno paliativo.

Causas y prevención del cáncer renal

Las causas del cáncer renal suelen estar vinculadas a mutaciones en el material genético de las células, que pueden ser hereditarias o adquiridas a lo largo de la vida. Entre los factores de riesgo más frecuentes se destacan el tabaquismo, la obesidad y la exposición a ciertas sustancias químicas. En este sentido, la doctora Gabriela Bugarín (MN 71988), directora médica de oncología del laboratorio MSD, destaca que “dejar de fumar, hacer ejercicio regularmente, mantener una alimentación saludable, controlar la presión arterial y evitar la exposición laboral a sustancias tóxicas como el tricloroetileno son medidas clave de prevención”.

Uno de los mayores desafíos que presenta este tipo de cáncer es su diagnóstico: no suele dar señales en etapas tempranas. “Al estar en una zona profunda del cuerpo, los tumores pequeños no pueden detectarse mediante un examen físico, y muchas veces se descubren por casualidad a través de estudios por imágenes solicitados por otros motivos”, indica Bugarín. Por eso, los controles médicos regulares —en especial en personas con antecedentes familiares, enfermedades renales o condiciones hereditarias— son clave.

Síntomas y tratamientos del cáncer renal

Cuando aparecen, los síntomas suelen ser tardíos: sangre en la orina, dolor en la zona lumbar, masa abdominal, pérdida de peso, anemia y fatiga persistente, entre otros. El tratamiento varía según el estadio de la enfermedad, el estado de salud del paciente y el tipo de tumor: en los estadios iniciales, la cirugía suele ser la primera opción, aunque también existen otras alternativas como la ablación con calor o frío, la radioterapia o, en ciertos casos, simplemente mantener una vigilancia activa.

Cuando el cáncer está más avanzado y se ha diseminado a otras partes del cuerpo, se recurre a tratamientos que actúan a nivel general, tales como: la inmunoterapia, las terapias dirigidas o, en algunos casos, la quimioterapia. Por otro lado, en los casos en los que no es posible eliminar por completo el tumor, los médicos buscan alternativas para aliviar síntomas como el dolor y mejorar la calidad de vida de la persona.

"La medicina ha avanzado de forma significativa y afortunadamente hoy más del 50% de los pacientes con cáncer renal en el primer estadio pueden curarse. Sin embargo, ese valor cae drásticamente cuando la enfermedad se detecta en estadios avanzados”, señala Bugarín. Las cifras respaldan esa afirmación: según datos del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, la tasa relativa de supervivencia a cinco años para el cáncer de riñón localizado —es decir, cuando no se ha diseminado fuera del órgano— es del 93%. Cuando se propaga a estructuras o ganglios linfáticos cercanos, la tasa desciende al 75%, y cae al 18% si hay metástasis en órganos distantes como pulmones, huesos o cerebro.

En este Día Mundial del Cáncer Renal, los expertos insisten en un mensaje claro: actuar a tiempo, prestar atención a los factores de riesgo y no postergar los controles médicos puede marcar la diferencia. La concientización es el primer paso para frenar el avance silencioso de esta enfermedad.