Detectaron 803 microsismos en la cordillera de Los Andes: qué medidas de prevención se deben tomar
El hallazgo no anticipa un terremoto, pero vuelve a poner el foco en la preparación familiar, las construcciones seguras y los planes de emergencia.
La prevención sísmica incluye medidas dentro del hogar, simulacros y una planificación territorial acorde con los riesgos geológicos.
Alf Ponce MercadoLa detección de 803 microsismos en la precordillera chilena, en una zona ubicada a la altura del norte de Mendoza, reactivó una pregunta central para quienes viven cerca de la cordillera de Los Andes: cómo prepararse ante un eventual sismo. Los especialistas descartan una emergencia inmediata, pero remarcan la importancia de reducir vulnerabilidades.
Los movimientos fueron registrados entre fines de 2023 y comienzos de 2024 cerca de la falla Cariño Botado, en la comuna de San Esteban. Tuvieron magnitudes de entre 1 y 2 Mw y se produjeron a profundidades de 2 a 6 kilómetros. La Universidad de Chile aclaró que, por su baja intensidad, no implican un peligro para la población ni permiten anticipar un terremoto.
Preparar la vivienda y organizar a la familia
La primera medida consiste en revisar el estado de casas, escuelas, hospitales y lugares de trabajo. Los muebles altos, estanterías, televisores, calefones y objetos pesados deben quedar sujetos para evitar caídas. También es necesario mantener despejadas las salidas, identificar los sectores más seguros de cada ambiente y controlar periódicamente las instalaciones de gas y electricidad. El INPRES aconseja establecer responsables para cortar los servicios y verificar que puertas y portones puedan abrirse sin dificultades.
Cada hogar debería contar, además, con un plan de emergencia conocido por todos sus integrantes. El esquema debe incluir un punto de encuentro, rutas alternativas de salida, teléfonos importantes y tareas específicas para asistir a niños, adultos mayores, personas con discapacidad y animales. La mochila de emergencia tiene que contener agua potable, alimentos no perecederos, botiquín, linterna, radio a pilas, silbato, abrigo, copias de documentos y medicamentos esenciales. Tanto Senapred como Defensa Civil de Mendoza recomiendan practicar el procedimiento mediante simulacros periódicos.
Qué hacer durante y después de un sismo
Cuando comienza el movimiento, la indicación principal es mantener la calma y protegerse de los elementos que puedan desprenderse. Dentro de un edificio, conviene alejarse de ventanas, espejos y muebles altos, y ubicarse debajo de una mesa resistente o junto a un sector previamente identificado como seguro. No se deben utilizar ascensores, correr hacia las salidas ni permanecer en balcones. Si la persona conduce, debe reducir la velocidad y detenerse lejos de puentes, postes, cables o construcciones que puedan caer.
Una vez terminado el sismo, corresponde revisar si hay personas heridas, controlar posibles pérdidas de agua o gas y cortar los suministros cuando resulte necesario. No deben encenderse fósforos, velas ni interruptores eléctricos ante la sospecha de una fuga. También se recomienda evitar llamadas innecesarias para no saturar las comunicaciones, mantenerse preparado para posibles réplicas y consultar solamente los canales oficiales. Antes de volver a una construcción dañada, un profesional debe evaluar sus condiciones de seguridad.
Monitoreo y planificación en las zonas cercanas
La prevención no depende únicamente de las decisiones individuales. Los municipios próximos a fallas activas necesitan incorporar los estudios geológicos a sus planes urbanos, impedir construcciones sobre sectores de mayor exposición y exigir el cumplimiento de las normas sismorresistentes. También deben actualizar los protocolos de escuelas y centros sanitarios, señalizar zonas de seguridad, capacitar a la población y mantener operativas las vías destinadas al ingreso de ambulancias, bomberos y equipos de rescate.
Cariño Botado tiene al menos 15 kilómetros de extensión y estudios anteriores estimaron, mediante modelos geológicos, que podría generar terremotos corticales de magnitud 6 a 7,5. Esto no significa que exista un evento próximo: actualmente no es posible predecir con certeza el momento, el lugar y la magnitud de un terremoto. El reciente hallazgo aporta información para mejorar el monitoreo. Para las comunidades chilenas cercanas y para una provincia sísmica como Mendoza, la respuesta adecuada no es la alarma, sino la preparación sostenida.