Avanza una importante obra para mitigar el riesgo aluvional en el Piedemonte
La obra para la ampliación del colector Blanco Encalada tiene como objetivo proteger el piedemonte de Luján de Cuyo frente a lluvias intensas y eventos extremos
La inversión es de casi $4.000 millones y posee un avance del 50 %
Mendoza se encuentra en plena ejecución de una obra crucial para la protección del Piedemonte: la ampliación del colector Blanco Encalada. Con una inversión cercana a los $4.000 millones y un avance del 50%, este proyecto tiene como objetivo mitigar los riesgos hídricos y proteger a miles de vecinos de Luján de Cuyo ante las cada vez más frecuentes e intensas lluvias.
La obra se centra en el cauce Sosa, un curso natural de escurrimiento que históricamente ha provocado eventos aluvionales en áreas urbanas. La ampliación del colector permitirá desviar hasta 50 metros cúbicos por segundo de caudal hacia el río Mendoza, evitando que estas aguas lleguen de manera descontrolada a zonas densamente pobladas como Blanco Encalada, Las Compuertas y Chacras de Coria. Esta medida complementa y refuerza el sistema aluvional existente, que incluye diques como Maure, Frías y Papagayos.
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Con una extensión de 1.000 metros lineales, los trabajos presentan actualmente un avance de 50% y demandarán una inversión cercana a 4.000 millones de pesos. Se estima que la obra estará finalizada en diciembre de este año, antes del inicio de la temporada de tormentas estivales. La zona intervenida se caracteriza por una alta pendiente y una gran escorrentía superficial, lo que históricamente ha generado crecidas repentinas con potencial destructivo.
Según Pablo Rodríguez, director de Hidráulica del Ministerio de Energía y Ambiente: "Esta obra es la más importante en su tipo en los últimos 20 años. Su inclusión en el presupuesto provincial responde a la prioridad de garantizar la seguridad de la ciudadanía. Se espera que la intervención esté finalizada en diciembre de este año, justo antes del inicio de la temporada de tormentas estivales, lo que permitirá una respuesta más eficaz ante posibles crecidas repentinas".
La ampliación del colector Blanco Encalada no solo mejora la infraestructura hidráulica de Mendoza, sino que también ofrece una solución concreta ante el avance urbano sobre zonas de riesgo. Al controlar y canalizar los caudales, se reduce significativamente la posibilidad de inundaciones y daños materiales, protegiendo así a la población.
“Estamos avanzando con los movimientos de suelo y los primeros tramos de hormigonado. La obra debería estar finalizada en los próximos meses y será clave para garantizar la tranquilidad de quienes viven en zonas expuestas”, agregó Rodríguez.
Esta iniciativa forma parte de una serie de acciones planificadas por la Dirección de Hidráulica para modernizar y ampliar la red de defensas aluvionales de la provincia.