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El diseño de las cosas cotidianas

Los seres humanos también poseen un diseño. Uno de los más complejos y perfectos en la naturaleza.

La psicología de las personas permanece más o menos inalterable con el paso del tiempo, pero las herramientas y los objetos del mundo cambian. Seguramente es porque las culturas avanzan y transforman tanto las tecnologías como las técnicas. Los principios del diseño se mantienen pero resulta necesario modificar el modo en que se aplican para responder a nuevas actividades, métodos de comunicación y cómo dialogan o intercambian las acciones posibles. Don Norman acaba de ser traducido  por Esther Cruz Santaella para Ediciones Godot. Su libro “El diseño de las cosas cotidianas” es un ensayo de imprescindible lectura donde su autor invita a reflexionar sobre cómo las cosas que utilizamos cotidianamente pueden ser tanto fuente de frustración como de satisfacción. 

Don Norman es un investigador norteamericano. Ingeniero eléctrico con un Doctorado en Psicología Matemática en 2014 fundó The Design Lab en la Universidad de California para promover el pensamiento de diseño orientado a problemáticas sociales. Afirma que todos somos diseñadores puesto que en nuestra vida encontramos un estilo personal que podemos verificar hasta en el dormitorio o en la forma de hacer las cosas, asimismo con modos de superar fallos desde los dispositivos ya existentes hasta cada momento que transitamos. 

Don Norman es un investigador norteamericano.

Su ensayo no es nada simple puesto que intenta devolver a las personas el control sobre los productos de su vida, seleccionando lo útil y descartando lo que no es tanto. Para ello, el autor utiliza un cuestionario que desarrolla a lo largo del texto, interrogantes que también se utilizan en Psicología Positiva. Enfoque que se basa en la capacidad de crecer y desarrollarse donde la felicidad y el bienestar son  las metas alcanzables. Sus principios de construyen en enfocar las fortalezas; promover el bienestar; el desarrollo personal y algo fundamental que es el enfoque de la prevención.

Se utiliza el significante diseño que implica un proceso creativo y sistemático que busca resolver problemas y satisfacer necesidades mediante la creación de productos, servicios, experiencias y entornos que sean funcionales, estéticos y seguros. El diseño implica evaluar y refinar ideas en función de factores sustentables.

Los interrogantes que atraviesan la lectura de este estupendo ensayo son

  • ¿Qué quiero conseguir?
  • ¿Cuáles son las secuencias de acciones alternativas?
  • ¿Qué acción puedo hacer ahora?
  • ¿Cómo lo hago?
  • ¿Qué ha pasado?
  • ¿Qué significa
  • ¿He logrado el objetivo?

Estas preguntas garantizan una información de carácter necesario. Como psicoanalista puedo asegurar que estos mismas preguntan emergen del lado del analizante a partir del encuadre y en relación a la asociación libre, pero esto sería motivo de otro artículo y desvío la atención a este libro que resulta valioso leer.

Aprendemos a lo largo de la vida que es óptimo para nosotros y qué resulta accesorio, pero en la mayoría de los casos, esa información la obtenemos demasiado tarde. Ajustar el diseño de modo temprano, asegura pasarlo un poco mejor y si las herramientas de otras corrientes de carácter cognitivo nos resultan útil, luego podemos adaptarlas a los instrumentos que nosotros creemos manejar mejor, porque no se trata de una máquina de la que estamos hablando y sí en cambio, del diseño de un deseo que se encuentra con grietas, fallas. Que le faltan piezas y a veces no encaja. Que provoca que la vida es saber-hacer con eso que nos ha tocado en suerte. Que no hay nada mejor que el diseño sea único y se dirija a lo creativo por vía de la invención singular.

 

El diseño de las cosas cotidianas. Don Norman (2025) Ediciones Godot. Con traducción de Esther Cruz Santaella.

Carlos Gustavo Motta.

* Carlos Gustavo Motta es psicoanalista y cineasta. A partir del 11 de marzo a las 20 hs. (y todos los martes en ese horario) pueden escucharlo en MEGAPSINEPOLIS. En Radio Amadeus FM 91.1