Sudamérica: el país donde más se usa el celular y qué puesto ocupa Argentina
Los teléfonos celulares se convirtieron en una parte fundamental de la vida cotidiana. En este contexto, un país sudamericano sorprendió por la altísima cantidad de horas que sus habitantes dedican a sus dispositivos. Según un estudio reciente realizado por la agencia We Are Social, Brasil es la Nación de Sudamérica donde se pasa más tiempo frente a las pantallas, con un promedio de 9 horas diarias de uso del celular.
El fenómeno en Brasil no es casual. El acceso a internet móvil y la disponibilidad de dispositivos a precios accesibles juegan un papel determinante. Pero no solo eso: la cultura digital del país que conduce Lula Da Silva, está fuertemente marcada por el uso de redes sociales, aplicaciones de mensajería y plataformas de entretenimiento como los servicios de streaming y los videojuegos, impulsa este comportamiento. Los brasileños han convertido al celular en una herramienta multifuncional, indispensable no solo para la comunicación sino también para el trabajo, la educación y el entretenimiento.
Otros países sudamericanos en el ranking
- Argentina: En el caso de Argentina, el promedio de uso del celular se sitúa en 6 horas diarias. A pesar de que el promedio no es tan alto como en Brasil o Colombia, la penetración tecnológica y la accesibilidad a dispositivos móviles contribuyen al fenómeno. Además, la constante interacción con plataformas digitales para tareas laborales, educativas y de entretenimiento ha incrementado el uso de estos dispositivos.
- Colombia: En el país cafetero, el uso de celulares también es notable. Los colombianos pasan alrededor de 7 horas al día conectados a sus dispositivos. Esto se debe a una infraestructura de telecomunicaciones cada vez más robusta y una alta penetración de smartphones, lo que facilita la inmersión digital. Las plataformas de streaming y redes sociales son especialmente populares, lo que refleja una cultura digital dinámica.
- Perú: Con un promedio de 5 horas diarias, los peruanos no se quedan atrás. Durante la pandemia de COVID-19, el celular se transformó en una herramienta crucial para el teletrabajo y la educación a distancia, lo que hizo que los tiempos de uso aumentaran considerablemente.
La creciente dependencia de los dispositivos móviles genera interrogantes sobre sus efectos en la salud mental y física. El uso prolongado del celular ha sido asociado con trastornos como la ansiedad, el insomnio y la disminución de la capacidad de concentración. A su vez, puede generar un aislamiento social, dado que las interacciones virtuales reemplazan cada vez más a las presenciales.
Es esencial, entonces, que los países de la región, y especialmente Brasil, reflexionen sobre cómo equilibrar el uso de la tecnología con el bienestar personal. La conectividad es clave para el desarrollo económico y social, pero también lo es el cuidado de la salud digital, para evitar caer en una dependencia excesiva que afecte la calidad de vida.
En definitiva, la región vive un fenómeno global: la era del celular. Mientras algunos países lideran el ranking de horas frente a las pantallas, otros intentan encontrar el balance entre la conectividad y el bienestar, recordando que, como todo, la tecnología debe ser usada con moderación.

