Canasta básica: se conocerá el informe del primer semestre tras el "déficit cero"
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicará este viernes por la tarde, junto al informe de inflación mensual, el costo de una canasta básica en junio, de donde surgen el dato de la línea de pobreza e indigencia. Aunque con una clara desaceleración en los últimos seis meses, la misma aumentó más de un 290% interanual en mayo, cuando Javier Milei cumplió seis meses en el cargo, con una difícil situación económica para trabajadores y jubilados.
Aunque hubo aumentos en el salario mínimo y en las jubilaciones, el crecimiento del costo de vida fue mucho mayor, por lo que se estima que se generó un crecimiento desmedido de los sectores más postergados, aunque el informe oficial del Indec en esta materia se conocerá recién en septiembre.
A pesar de ser un panorama poco alentador, el Gobierno de la Nación espera que en estos meses comience una reactivación de la economía a partir de una recuperación del poder adquisitivo de los sueldos. Mientras tanto, la inflación tuvo una desaceleración, en parte, por la caída del consumo y ahora se anticipa que se mantenga por debajo del 5%, aunque no hay novedades de aumento en los haberes.
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En mayo, según el informe de Indec, una familia de cuatro integrantes necesitó de $851.351 parta no ser pobre (Canasta Básica Total) y de $386.978 para no ser indigente (Canasta Básica Alimentaria). Ambos índices están muy atrasados con respecto a los salarios, que a partir de dicho mes deben ser de al menos $234.315,12, lo que obliga a dos adultos con dos hijos a necesitar un ingreso extra además de sus sueldos para no ser pobres.
Al mismo tiempo, cabe señalar que un salario mínimo no le alcanza para no ser pobre a un trabajador que percibe dicha suma, ya que la CBT de un adulto equivalente (hombre de entre 30 y 60 años) asciende a los $275.518 mensuales. Al mismo tiempo, en el caso de la indigencia, una persona requiere una percepción de $125.235 mensuales para cubrir las necesidades mínimas.
En el caso de los jubilados que perciben los haberes mínimos, la situación es aún más acuciante, ya que el monto es aún menor que el salario mínimo. La jubilación mínima actual se mantiene en los $206.931 de base, aunque incluye un bono no remunerativo de $70.000 que apacigua un poco la situación pero sigue siendo dramática.

