Opinión

Cómo se construye la salud: ¿qué puede aportar el área perinatal?

La salud perinatal son las actividades que llevan adelante los servicios de salud destinadas a promover un embarazo saludable, un parto respetado, un puerperio seguro y el cuidado de la salud del bebe

Mariana Rodriguez Cabral domingo, 21 de abril de 2024 · 07:38 hs
Cómo se construye la salud: ¿qué puede aportar el área perinatal?
La salud primal se construye durante todo el periodo de estrecha dependencia de un sujeto con su madre. Foto: Archivo MDZ

Estamos en el 2024, subidos a una diaria cotidiana enorme que vuela. Tiempos arrasantes, donde la velocidad prima, el consumo atraviesa nuestro deseo y nuestro cotidiano. Somos hijos de Internet, que nos brinda pensamientos, nos estructura la organización y sostiene la velocidad. Escenario mundial desafiante, movido, lleno de intensidades; venimos de crisis en crisis, según escuchamos y decimos. ¿Y cómo gestionamos nuestra salud en esta realidad? ¿Es posible una salud propia, cuando la salud del planeta agoniza? ¿Todas las crisis son iguales?

Suelo preguntarme muchas cosas. Y me asombra cómo es posible que estemos constantemente reparando, que nos demos cuenta de las cosas cuando ya tenemos un problema o situación grande, y que pasa con esas bases, con el armado previo sobre el cual me paro. En un mundo cargado de información, diagnósticos y saberes, intentar comprender cómo se arma y constituye un ser humano resulta un desafío.

¿Es posible una salud propia, cuando la salud del planeta agoniza?. Foto: MDZ.

Pertenecemos a la especie mamífera, dentro del mundo animal

Nos diferenciamos y destacamos por ser seres del lenguaje, atravesados por pensamientos, inteligencia, emociones, y por ser seres espirituales. Llegamos a este mundo absolutamente desvalidos e indefensos, cargados de información acerca de cómo sobrevivir, dependiendo por completo de una otra constituyente y constitutivo con quien establecemos una danza vincular de armado psíquico, de conformación de un ser distinto, lleno de potencialidades y posibilidades. En esta frágil y fuerte articulación entre dos personas se irá constituyendo el psiquismo, la posibilidad de salud, de evolución, de amar, de vida. Salimos del vientre materno y la información plasmada en el adn, ese que guarda los tesoros de la supervivencia, información valiosa y sagrada, pide un cuerpo maternante, pide cuidado, respiración en contacto permanente con un humano ¿Qué sugiere esto? ¿Qué nos dice la experiencia de nacer, de venir de adentro de un útero, de estar en un lugar sin tiempo lleno de presencia? Me interesa poder pensarlo para cotejar con la oferta que tenemos para nacer y para parir. Una oferta creada por un sistema que naturaliza practicas y formas y ofrece modelos de atención y control del embarazo, del parto, de la crianza.

¿Qué es la Salud Perinatal?

Es el área que investiga estos procesos que rodean al nacimiento (búsqueda de bebe, llegada o no llegada del embarazo, perdidas
gestacionales, abortos, parto, cesárea, pos parto, puerperio, crianza, lactancia, lo que sucede a quienes maternan y paternan, etc) . Cuando tenemos sufrimiento, la salud se lastima. Cuando mi mamá sufrió soledad, angustia y tuvo miedo en el parto, esto queda impreso en su mundo psíquico y en el mío. Somos un cuerpo físico, lo tocamos y sabemos que nos atraviesa este otro sutil, que sentimos y que todavía tenemos que seguir nombrando y explicando, el plano psíquico y emocional. Diferenciemos dolor de sufrimiento: una experiencia como la de parir posiblemente entrañe dolor; el dolor me ayuda a sacar a la criatura afuera, a que no la quiera seguir teniendo porque quiero que algo finalice.

El sufrimiento es lo que se agrega, es lo que se monta a la experiencia que estoy atravesando y se construye, o se impone, o se sostiene, o simplemente sucede: no es fisiológico ni natural. Pedir que me den la mano porque tengo miedo y que me digan que no, que se lleven a mi beba y le den leche de fórmula sin mi consentimiento, parir sola sin mi acompañante, que me dejen sola en un pasillo después de haber parido durante 2 horas y ningún humano se acerque, esto puede traer mucho sufrimiento y puede inscribirse como trauma en el aparato psíquico. Esto tiene que ver con una práctica de atención instalada, y que las investigaciones perinatales vienen a contar que hace daño y que es necesario revisar, ordenar, modificar; esa forma y costumbre de atender y
de acompañar.

El dolor me ayuda a sacar a la criatura afuera, a que no la quiera seguir teniendo porque quiero que algo finalice. Foto: MDZ.

Si me tienen que hacer una cesárea de urgencia para salvar mi vida o la de mi hijo, probablemente sienta miedo, angustia, y la velocidad de lo sucedido para resolver sea atemorizante: pero el sentido de esa decisión probablemente me ayude a reparar y a resolver internamente la experiencia. El sentido de las cosas, ese gran olvidado, que la velocidad y el impulso anularon. El sentido sostiene. El sentido, el para que de lo que hago, es soporte para mi camino y proceso. La profundidad del sentido estructura y permite la salud del alma, de las emociones, del cuerpo. Somos una unidad: sufre el alma, impacta en el cuerpo. Sufre el cuerpo, duele en el alma.

Los primeros mil días de vida, desde la concepción hasta los dos años, es la etapa más importante del desarrollo

Es la que más impacto tendrá en el resto de la vida del individuo. En este periodo, en el que el aumento en tamaño y la maduración del cerebro son más rápidos que en cualquier otra etapa de la vida, la adecuada nutrición, el correcto sostén y apego y un entorno favorable son determinantes en el desarrollo de las capacidades futuras de la persona para conocer, analizar y responder al mundo que le rodea. Por esto queremos construir salud en esta etapa vital; y entendiendo que el ser humano es profundamente resiliente, que podemos hacer proceso, reparar, reconstruir el tejido si las intervenciones o lo sucedido irrumpió en estos momentos primarios.

Es muy posible que podamos reparar. Es muy posible que podamos salir adelante de las situaciones adversas. ¿Pero cuanta energía se nos va?. ¿Cómo es vivir sin estar reparando?. “Primum non nocere”, atribuida a Hipócrates, se puede traducir como "Primero no hacer daño", "Sobre todo no hacer daño", "Ante todo no hacer daño", "Primero que nada no dañar. Intentar no hacer daño y descubrir y visibilizar lo que daña y que esta naturalizado, es un laburito; acotado a esta área de lo perinatal, la realidad es que muchas de las prácticas instaladas hacen daño.

Los primeros mil días de vida, desde la concepción hasta los dos años, es la etapa más importante del desarrollo. Foto: MDZ.

Una mujer puérpera tiene el cerebro totalmente modificado y vulnerable

Esto se denomina “poda neuronal”; en criollo muchas neuronas dejan de hacer sinapsis para que otras áreas y sus neuronas conecten y funcionen privilegiando la supervivencia y bienestar del/la bebé. Michel Odent determina que la salud primal se
construye durante todo el periodo de estrecha dependencia de un sujeto con su madre; primero en el útero, luego durante el parto y después en la lactancia. Todos los acontecimientos que tengan lugar durante este periodo de dependencia influyen sobre el estado de salud de base, llamada salud primal. Este concepto incluye diferentes sistemas que componen al ser humano: nervioso, endocrino, inmune y psicológico.

Y hete aquí que “Primum non nocere” me queda corto, necesito más. Necesito una intención concreta de hacer el bien, de cooperar y colaborar, de armar escenarios donde el dolor y la necesidad de otra persona me muevan de tal manera que ya no sigo adelante igual que antes, porque ese dolor me atraviesa, interpela y me obliga a hacer algo: a aliviar, a escuchar, a conmoverme, a dejarme interpelar y modificar mis creencias y saberes, para poder preguntarme si eso que hago, hace bien. ¿Empatía? No solamente. Hay derechos que sostienen y nombran lo necesario, lo indicado, derechos construidos y que los profesionales de la salud tenemos que conocer, además de saber cómo funciona la fisiología.

Diplomatura en Salud Perinatal

Hemos aprendido que sobrevive el más fuerte: paremos la movida y ampliemos a lupa para mirar. Nuestra vida es posible gracias a otros seres. En la naturaleza, las especies se buscan, unen, nutren, en busca de una acción (alimentarse) que genera un bien para ambas. Que cambien las lógicas personales y sociales, globales, nacionales e internacionales: que busquemos con lo que hacemos hacer el bien para mí y para los demás. Que los escenarios de los nacimientos sean privilegiando la fisiología y no la patología, que nacer, parir (y también morir) son hechos de la vida. Y por favor aclaremos que no es responsabilidad de las personas que maternan la salud psicofísica del ser nace: es una responsabilidad social, una tremenda, fuerte y compleja responsabilidad de todos los humanos, acompañar a las personas, en su gran mayoría mujeres, que crían. Es muy pesada la soledad en la crianza, en el parto, en el embarazo, en el duelo por el bebé que se fue, por el bebé que elegí abortar, por el bebé que no llega y no va a llegar. Construir escenarios de acompañamiento para las mujeres y sus familias, es responsabilidades de todos y de todas.

Junto con Carolina Paolucci coordina la Diplomatura en Salud Perinatal que comienza el 8 de Mayo, en su cuarta edición, y esta abierta a todos los profesionales de la salud e interesados en el área perinatal. Podes buscar más información haciendo click aqui.

Mariana Rodriguez Cabral.

* Mariana Rodriguez Cabral es psicóloga egresada de la UBA, doula, y mamá de Maria, Guadalupe y Carmela.

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