Historia de vida

La increíble historia del argentino fanático de los videojuegos que maneja drones en Ucrania

Tiene 32 años, vivía en España y se dedicaba al cine pero decidió largarlo todo por ir a ayudar al país que desde hace dos años está en guerra contra Rusia. Su mirada sobre el conflicto y experiencia.

Milagros Moreni
Milagros Moreni miércoles, 17 de abril de 2024 · 09:56 hs

Maximiliano Barrientos tiene 32 años, es de Posadas, Misiones, y cineasta. En pandemia se viralizó por haber vendido chipá en la Torre Eiffel, pero ahora, en medio de su travesía por el viejo continente, tomó un riesgo bastante más peligroso: se alistó en el ejército ucraniano y combate para ese país. Su tarea no es cualquiera, él maneja drones. Dice que aprendió a hacerlo por su pasión por los videojuegos, especialmente el Call Of Duty, y cree que está siendo parte de una batalla del futuro. Odia las trincheras y le apasionan los robots. Habló con MDZ, contó su experiencia y dejó un mensaje a quienes tienen ganas de sumarse para combatir a Rusia.

- Contanos de vos
- Tengo 32 años, soy cineasta. De hecho yo vivo y respiro por el cine. No soy para nada bélico. Detesto las armas y estoy en contra de ellas, pero bueno, sé manejarlas. Esto es lo que te dan (muestra un AK-47). En un principio dije con mucho miedo voy a irme, ¿Cómo? ¿Cómo voy a ir a Ucrania? Yo viví en España, en Málaga, y comencé a investigar por mi propia cuenta cómo venir acá, aunque antes de eso yo ya tenía mi convicción. Vi a ancianos en la televisión preparándose para penlistarse, sabiendo lo que conlleva ser un anciano. Y 'no puede ser'. Creo que ahí salió en mí el héroe de Malvinas que tengo, que me taladró la cabeza desde que yo soy chiquito. Y ahí es cuando el deber llama, pero es sí, porque soy yo. No todas las personas tienen que ser así y yo no vine acá a ser un héroe porque lo que va a pasar es que te va a explotar una bomba de 500 kilos a unos 500 metros. Y ahí, ahí se decide si sos un superhéroe.

- ¿Cómo llegaste desde España a Ucrania específicamente a combatir?
- Para poder llegar vine solo. O sea, investigué (...) Yo no recomiendo que vayan a la Legión Extranjera porque hay una elección de defensa. Los problemas más grandes están en la Legión porque están desbordados de gente. Entonces, lo recomendable es venir al ejército. Si tenés alguna profesión o algo, venir acá. Yo me presenté como piloto de drones, siendo nadie, no hablando muy bien ucraniano. Me compré un pasaje de España. Hasta acá pasé la frontera. De hecho, un voluntario ucraniano me trajo gratis. En el hotel donde me alojé me cobraron súper barato, o sea, pagué 2 € el día. Los exámenes médicos me llevaron con un comandante, le expliqué cuáles eran mis intenciones y listo. Firmé contrato y ahí ya comencé a combatir directamente. Yo no tuve un entrenamiento porque tengo experiencia militar.

Maximiliano Barrientos en Ucrania junto a otros soldados. Foto: Maximiliano Barrientos.

- ¿Cuál es tu rol?
- Soy piloto de de combate acá y se me dio muy bien por los videojuegos. Yo soy muy de jugar videojuegos como Call of Duty, simuladores de vuelo y todo eso acá me sirvió porque yo antes de ir a la guerra manejaba esto (muestra un joystick). Es muy fácil llegar acá para poder ayudar a Ucrania, lo que no quiero es que venga un montón de gente a instalarse en trincheras. Yo estoy en contra de la trinchera. Yo sé que esta guerra es la guerra del futuro, es una guerra tecnológica donde se tiene que pelear con máquinas, se tiene que pelear con robots, porque vos venís acá, por ejemplo Ucrania, con la idea de que te van a dar una AK-47 y que vos vas a ir y vas a apuntar al enemigo y lo vas a matar. Eso no va a pasar porque para que eso pase vos tenés que estar a 30 metros de tu objetivo. Y no, Rusia te está tirando pepinos espaciales, misiles de racimo, te los está tirando a kilómetros y kilómetros de distancia. Entonces la única forma de ver al enemigo es siendo un piloto de drone de combate.

-¿Cómo era tu vida en la Argentina?
- En Argentina nunca tuve un futuro en sí, porque nunca estuve mucho tiempo. Estuve más afuera. Sí, me hice de muchos amigos. Mi vida militar fue muy corta allá, pero pasé de la tranquilidad a un sitio bélico aunque yo me siento como en casa (...) Cuando vine acá siendo cineasta, yo vivo el cine, me di cuenta que toda una película es toda una farsa, es toda una farsa. Entendí también que siempre voy a defender a Ucrania porque son mis hermanos.

Video: cómo llegó Maximiliano Barrientos a Ucrania

Video: la guerra en primera persona

 

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