Accidentes y tránsito en la Ruta 7: el diagnóstico de los camioneros
Los accidentes recientes en la Ruta 7 han encendido las alarmas entre conductores y autoridades, pero quienes transitan por allí todos los días, los camioneros, tienen una perspectiva única sobre las causas y posibles soluciones. Desde problemas estructurales hasta el comportamiento al volante, sus voces describen una situación crítica.
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“La ruta quedó chica”, es uno de los primeros puntos en los que coinciden Jorge, Enzo y Claudio, tres camioneros experimentados que cubren el trayecto Mendoza-Chile desde hace más de una década. Según ellos, el crecimiento exponencial del tránsito ha sobrepasado la capacidad de una carretera diseñada para otras épocas.
Los autos, un factor de riesgo
La convivencia entre camiones y vehículos particulares es otro tema recurrente en las charlas con los camioneros. Mario, con 33 años en la ruta, es categórico: “Los autos no tienen nociones de manejo en la montaña. Nos cortan las curvas, pasan en línea amarilla y no respetan las distancias”. Jair, originario de Brasil, otro conductor con dos décadas de experiencia, agrega: “Los automovilistas no son profesionales. Manejan como si estuvieran en un paseo y eso aumenta los riesgos”.
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El aumento de los accidentes también pueden asociarse a la cantidad de trafico que se ha incrementado notablemente en la última década. "Hace 10 años, cruzaban 400 vehículos por día; hoy, son 1.700", señaló Mario.
Fatiga y planificación deficiente
Otra causa mencionada es el cansancio y la falta de planificación de muchos conductores. Enzo relata cómo algunas familias comienzan sus viajes sin el descanso adecuado: “Salen de madrugada para llegar rápido y terminan manejando agotados. Eso es un peligro”. Jair coincide: “La atención es clave para evitar accidentes, pero eso se pierde cuando no se respetan los límites personales”.
Infraestructura: una deuda histórica
El estado de la carretera es, también, una queja constante. “De punta a punta, la ruta está mal”, aseguran Jorge, Enzo y Claudio. Desde curvas peligrosas hasta baches, la infraestructura actual no está preparada para el volumen de tráfico ni para la exigencia de los vehículos modernos.
Aunque reconocen que los accidentes también dependen del comportamiento humano, los camioneros coinciden en que es urgente ampliar la Ruta 7 y mejorar su señalización. También sugieren controles más estrictos para automovilistas y capacitaciones específicas para quienes manejan por primera vez en montaña.
Mientras las autoridades analizan medidas tras las reuniones recientes con transportistas, quienes recorren esta ruta diariamente advierten: el tránsito seguirá creciendo y la ruta, tal como está, no garantiza la seguridad de los conductores.

