El Gobierno quiere gestión privada en hospitales nacionales: en cuáles se aplicaría
Desde la llegada de Mario Lugones al ministerio de Salud, se intensifica la idea de aplicar un modelo de gestión distinta para hospitales nacionales de distintos puntos del país. Con el apoyo del Ejecutivo e inclusive con una decisión prácticamente tomada, se estudia privatizar gradualmente la administración de centros de salud provinciales, aunque seguirán perteneciendo a la jurisdicción nacional.
Según fuentes oficiales, el único hospital que permanecerá bajo la administración directa del ministerio de Salud será el Hospital Garrahan, en virtud de su relevancia, dado que atiende el 60% de los trasplantes pediátricos del país.
Entre los hospitales que serán parte de este cambio se incluyen el Hospital Posadas (Morón), el Hospital de Alta Complejidad El Cruce (Florencio Varela), el Hospital Baldomero Sommer (General Rodríguez), el Hospital de Cuenca Alta Néstor Kirchner (Cañuelas), y otros ubicados en la ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Santa Cruz.
Aunque la propiedad de estos centros seguirá siendo nacional, la administración quedará en manos de privados, como parte de un modelo que el Ministerio de Salud analiza con grupos interesados.
El financiamiento de estos hospitales actualmente proviene, en su mayoría, de la Nación, aunque algunos reciben aportes municipales o provinciales, como el Hospital de Alta Complejidad de El Calafate, donde el municipio contribuye con servicios específicos en lugar de fondos directos. Para el Hospital René Favaloro, cofinanciado con La Matanza y la provincia de Buenos Aires, los aportes municipales también se realizan a través de servicios indirectos.
Desde la Jefatura de Gabinete justifican el cambio en que la Nación no debe actuar como prestadora directa de salud, al considerarlo una responsabilidad provincial. En este contexto, se están llevando a cabo reuniones con las autoridades hospitalarias para revisar procesos administrativos, optimizar recursos y promover que los ahorros generados sean utilizados para mejorar los salarios del personal según su productividad.
El proceso de transición no será inmediato. El Gobierno intenta explicar que el financiamiento nacional se reducirá gradualmente durante un período de cuatro a cinco años, a medida que los nuevos gestores privados asuman el control. Aseguran que los pacientes seguirán recibiendo atención médica sin interrupciones, y que las autoridades hospitalarias ya están al tanto de los cambios planeados.
Desde la Ciudad de Buenos Aires aclaran que hasta ahora no hablaron seriamente el tema con Nación, pero anticipan que el traspaso debe ser "con los recursos". Desde la Provincia de Buenos Aires la negativa es más enfática pero también ponen como condición los recursos: “No es posible recibirlos en las condiciones como se quieren desprender. Si eso es con un presupuesto acorde, sí". De todos modos, reclaman una mesa de trabajo para analizar el plan.
Este modelo se encuentra en etapa de estudio y aún no hay definiciones finales sobre los términos de las nuevas gestiones. Sin embargo, desde el Ministerio de Salud y la Jefatura de Gabinete insisten en que la prioridad será garantizar el acceso continuo y sin restricciones a los servicios médicos en estos hospitales.
