La extraña práctica funeraria que descubrieron científicos en España
Un grupo de investigadores de la Universidad de Berna, en Suiza, descubrieron una extraña costumbre que tuvieron los antiguos pobladores de España. Según la investigación, los pobladores desenterrabas los restos de sus seres queridos con el propósito de utilizar sus huesos para fabricar herramientas y también para comerse la médula ósea que contenían los restos.
Los resultados surgen luego de que los científicos analizaran los restos humanos de al menos una docena de individuos que fueron sepultados entre los años 5000 y 2000 a.C. Estos restos fueron localizados en el interior de una cueva en la Península Ibérica. En total, se lograron recolectar 411 fragmentos óseos y 10 dientes sueltos para su posterior análisis.
Los investigadores informaron que varios de estos huesos sufrieron modificaciones deliberadas después del deceso de los individuos. Entre las evidencias más notables se encuentra el hallazgo de una especie de "copa de cráneo" que había sido esculpida a partir de uno de los cráneos, así como el transformamiento de una tibia en una herramienta de raspado.
En este contexto, los expertos destacan que las marcas observadas en estos huesos, resultado de acciones de raspadura y corte, son inequívocamente de origen humano. Esto es particularmente significativo, dado que solamente se detectaron rastros de actividad animal en un escaso 3% de los fragmentos analizados. Los resultados detallados de esta fascinante investigación fueron publicados la semana pasada en la prestigiosa revista científica PLOS ONE.
"Lo que me parece bastante intrigante es la cantidad de huesos manipulados, así como el amplio uso de la cueva con fines funerarios", explicó a Jack Guy, autor del estudio y antropólogo físico de la Universidad de Berna. "En conjunto, estos descubrimientos devuelven una imagen en la que la cueva fue culturalmente un punto focal durante generaciones", agregó.
Los huesos no mostraban indicios de violencia, por lo que es poco probable que fueran el resultado de un conflicto entre distintos grupos, informó otro científico. Aunque algunas de las fracturas óseas apoyan una explicación basada en el canibalismo, la baja frecuencia de marcas de corte hace que esta hipótesis "no sea plenamente satisfactoria", escriben los autores en el estudio. Sin embargo, a algunos huesos parecía habérseles extraído la médula, lo que podría sugerir consumo o un intento de limpiarlos.
Esto podría insinuar que los individuos que habitaron España hace miles de años realizaban estas manipulaciones en los restos óseos, tenían algún tipo de vínculo o conocimiento previo de las personas fallecidas. Estos descubrimientos encuentran una coherencia notable con lo que previamente los investigadores habían descubierto en otras tumbas ubicadas en cuevas de la misma región, lo que apunta a la posibilidad de que las modificaciones realizadas a los huesos estuvieran vinculadas a creencias culturales relacionadas con el más allá y la muerte.
No obstante, en una entrevista concedida a la revista, los investigadores enfatizan que todavía se encuentran "muy distantes de comprender las razones subyacentes" detrás de estos intrigantes hallazgos.

