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Una dura realidad que fue olvidada y explotó en la elección: dormía en la puerta de una escuela, envuelto en nylon

Un joven mendocino duerme en la puerta de la escuela Patricias Mendocinas. Fiscales y presidentes de mesa se sorprendieron por la dura realidad.

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MDZ Política domingo, 13 de agosto de 2023 · 10:20 hs
Una dura realidad que fue olvidada y explotó en la elección: dormía en la puerta de una escuela, envuelto en nylon
Un joven duerme en la puerta de la escuela Patricias Mendocinas. Una dura imagen de la realidad argentina que queda de relieve el día de la elección. Foto: Felicitas Oyhenart

Domingo de elecciones, la calle vacía prácticamente, comienzan a llegar los primeros votantes y el frío no da tregua, de ese frío que te hace doler las manos. En la puerta de la escuela Patricias Mendocinas estaba durmiendo Ezequiel Almendras, que tiene 33 años y desde los 10 años vive en la calle. Ezequiel dormía, tirado en el suelo, tapado, envuelto con una bolsa de nylon transparente.

Los fiscales y quienes acudieron a votar temprano pudieron ver esa durísima realidad que ocurre todos los días en ese establecimiento y que ilustra el sufrimiento extremo de algunos mendocinos. Hubo 4 grados. El joven se acostó envuelto en una bolsa. Según explicaron los encargados de la escuela Patricias, es habitual que duerma en el lugar. Hace algunos días le entregaron una frazada, pero ya no la tiene. MDZ dialogó con Ezequiel, desayuno de por medio, para conocer su realidad y la opinión sobre las elecciones.  “Siempre me despiertan cuando hace frío, en Argentina hay gente que ayuda mucho, por eso salimos adelante”, dijo mientras temblaba un poco por el frío. Tiene 33 años y dice que prefiere vivir en la calle antes que vivir en un refugio. “En los refugios no sabes con quién dormís al lado. Hay chinches, hay garrapatas y te roban. A mí me robaron la mochila con todas las cosas”, asegura.

Ezequiel duerme envuelto en una bolsa transparente.

No es una postal tan extraña en el microcentro mendocino. El Gobierno inauguró un refugio para las personas que duermen en la calle, que está ubicado en calle Patricias Mendocinas. No todos aceptan ir al lugar, como es el caso de Ezequiel. 

Él sabe que  hay elecciones y quiere votar. Duerme en la Escuela Patricias, pero vota en otro lado. Muestra el DNI para asegurarse que tiene todo para hacerlo. Tiene su domicilio en Carrodilla, pero no sabe exactamente cuál es la escuela que le toca. Por eso, piensa tomarse el micro en la Plaza Independencia para ir hasta la comisaría cercana al domicilio y consultar en dónde debe votar. “Quiero ir a votar para ver si podemos cambiar un poco esta realidad. Nos tocó vivir en la época más difícil de la Argentina”.

Para sobrevivir hace algunas changas de vez en cuando en la construcción. Como no tiene teléfono, va y golpea puertas dos, tres veces “hasta que alguien me da el trabajo”. Aunque con lo que gana no le alcanza para poder pagar un alquiler. “Me piden 30mil pesos por una habitación, no llego”, explica. El frío golpea, pero no es lo que más le duele. “Tengo una nena de un año, se llama Megan, como la de la película, pero lamentablemente la mamá de ella no quiso saber más nada conmigo, me pegó una patada y me dejó sin verla”, lamenta. Quizás es por eso que Ezequiel tiene tan claro que es lo que más desea para su vida. “Un hogar, casas hay por todos lados, pero me gustaría un hogar, con una persona que me haga feliz”, me cuenta con emoción.

En la despedida, hay otro café para compartir y otra tortita, que guardó en su bolsillo. “Esta me la guardo para mañana”, confesó con una sonrisa en su cara.

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