A quién beneficia el voto en blanco y a quién el voto nulo en las próximas elecciones
En la previa de las elecciones presidenciales de Argentina 2023, donde tres fuerzas aparecen como potenciales ganadores, los votos válidos que no vayan para ningún candidato tienen un peso clave. Al mismo tiempo, la indignación con la política puede generar un crecimiento de los votos nulos.
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Existen distintos tipos de voto en las elecciones, enmarcados todos en el reglamento electoral vigente por el Código Electoral Nacional. Esta norma establece que el voto es el derecho de todo ciudadano a elegir a sus gobernantes y representantes mediante la realización de comicios de los que pueden participar todos los empadronados.
El padrón se compone por todos los argentinos naturales o por opción mayores de 16 años, siendo el voto de ejercicio obligatorio para todos aquellos que tengan entre 18 y 70 años. En el día de la celebración de las elecciones, como el próximo 22 de octubre, los convocados deberán entonces acudir a las urnas para efectuar su voto, de valor igual a uno por cada elector.
Aunque hay cinco candidatos que se presentarán para el cargo de presidente para ele período 2023-2027, los votantes también pueden optar por votar por ningún candidato o simplemente "no votar", aunque efectúen el voto. También existen figuras como el voto impugnado y el voto recurrido, que dependen de las autoridades de mesa y no de cada ciudadano.
El voto en blanco
El voto en blanco, a diferencia del voto nulo, es un voto válido por ningún candidato. ¿Qué quiere decir esto? Que el elector ha optado por no elegir a nadie de los candidatos postulados a la presidencia (en este caso cinco). Para que este voto sea "en blanco", el sobre depositado en las urnas debe ser un sobre sin ninguna boleta dentro de él.
Existen casos donde las elecciones se realizan con boleta única (en las presidenciales ocurre en las cárceles), donde sí o sí el elector debe depositar la boleta en un sobre. En esos casos el voto en blanco se trata de poner la misma boleta en el sobre sin marcar ninguno de los casilleros dispuestos para elegir un candidato.
El voto nulo
Como se dijo antes, este es un voto "no válido", principalmente usado para expresar descontento con el sistema político o electoral. Para efectuarlo, el elector puede poner más de una boleta por cargo a elegir o boletas tachadas o rotas en el sobre que luego irá a la urna.
Otro caso común es el de poner boletas falsas o "cuerpos extraños" dentro del sobre. Esto puede ir de una boleta que presente la candidatura de dos personas ajenas a la elección, como "Lionel Messi-Lionel Scaloni", por poner un ejemplo, mientras que esos "cuerpos extraños" han incluido desde fetas de salame hasta lo que cada elector indignado pueda imaginarse.
¿Cómo se cuentan estos votos y a quién beneficia?
Ambos votos se contabilizan el mismo día de la elección. Unos como "válidos" y otros como "no válidos", pero, a priori, sin beneficiar a ningún candidato. El voto en blanco no beneficia a ningún candidato ya que el sobre no contiene ninguna boleta que haga referencia a alguna de las agrupaciones candidateadas. Estos se contabilizan entonces como "voto en blanco", el cual es válido pero no es "afirmativo", que serían aquellos que hacen referencia a algún candidato.
El voto nulo, mal llamado muchas veces como "impugnado", no forma parte del porcentaje del total de votos, como el voto en blanco. Cuando se identifica un voto nulo en el primer recuento de votos de anota como tal en las actas y se lo deja fuera del total de votos emitidos válidos.
El voto impugnado y el voto recurrido
Aunque se le diga muchas veces "impugnado" al voto nulo, este no depende del elector sino de las autoridades de mesa. El voto impugnado es un voto del que las autoridades desconfían de la identidad de elector. En casos de este estilo, el elector puede efectuar el voto, pero su voto no va a la urna, sino que se ubica en un sobre especial con información personal del elector. Es importante destacar que ninguna autoridad de mesa puede impedirle a un ciudadano que acredite su identidad emitir su voto, aunque haya diferencias entre su DNI y el padrón.
El voto recurrido, a diferencia de los antes explicados, es un voto que no lo define el elector ni se circunscribe al momento de colocar el sobre en la urna, sino al recuento. Cuando se abren las urnas, una vez terminados los comicios, y comienzan a abrirse los sobres, puede haber algún motivo que haga dudar del voto de algún elector. Aunque ya sea imposible tener información sobre el votante, lo que se hace con ese voto dudoso es colocarlo en un sobre y que la Cámara Nacional Electoral decida la validez del mismo.

