Si no alcanza con el rugby, Los Pumas tienen a quién rezarle este viernes
Francia parece ser el lugar donde los sueños de Los Pumas vuelan alto y se da vuelta la historia en un deporte donde Argentina siempre ha luchado desde atrás contra las potencias, a pesar de no reunir casi ninguna de las condiciones necesarias para estar entre los mejores del mundo. Esta realidad solo parece justificarse en la actitud característica de los deportistas argentinos, también llamada mística, o una ayuda divina, como aquella "Mano de Dios" de 1986, que bien vendría en suerte para el partido con los All Blacks de este viernes 20.
Los Pumas se clasificaron por tercera vez a las semifinales de un Mundial de Rugby, repitiendo la proeza de 2007 y 2015, quedando entre los mejores cuatro del mundo ovalado. Ya en 1999 fue en Francia donde consiguieron por primera vez clasificar a los cuartos de final, para ocho años después repetir el hito con su primera clasificación al "final four". Ahora, tras un mal arranque en la cita mundialista, con una actitud envidiable y un triunfo histórico antes Gales, volvieron a meterse en esa etapa definitoria.
A pesar del entusiasmo que generó semejante victoria contra el XV del Dragón, el viernes 20 a las 16 de Argentina, Los Pumas tendrán otra cita con la historia frente a los All Blacks. El mejor equipo de la historia de este deporte, aunque no pasa por el mejor momento, logró meterse entre los semifinalistas tras vencer a Irlanda, que llegaba mejor parado, y será el rival a vencer para que el seleccionado argentino dispute su primera final.
Más allá de las condiciones con las que cuenta este equipo de Los Pumas, que ya logró vencer dos veces a "los hombres de negro" en los últimos años, no parece menor apelar a la fe como recurso para que se logre la tan preciada clasificación. Aunque Argentina puede ganarle a Nueza Zelanda en las semifinales del Mundial de Rugby de Francia 2023, por que sobran razones deportivas, existe también la posibilidad, para un país con tanta influencia mariana, de rezarle a la Virgen del Rugby.
Esa relación rugbística entre los éxitos argentinos y Francia parece también reunirse en la fe que prima tradicionalmente en ambos países. No justamente por algún milagro coincidente entre Notre Dame y la Virgen de Luján o la de Itatí, sino más bien por ser en Francia donde nació la extraña advocación de Nuestra Señora del Rugby.
La Virgen del Rugby no es ni más ni menos que la patrona de todos los jugadores de rugby en el mundo, tras la creación de esta imagen para rezar por los jugadores, luego del fallecimiento de tres franceses en un viaje de Burdeos a Bugnein en 1964. El padre Michel Devert, sacerdote del pueblo donde eran oriundos los tres jugadores, pensó entonces: "¿Por qué no abrir un oratorio donde la oración diaria asciende por aquellos que nos dejaron y también para proteger a los que siguen junto a nosotros?".
Inspirado por un vitral con jugadores del Manchester United que recordaba las víctimas del accidente aéreo de Múnich en 1958, Devert respondió a la conmoción por el accidente de los rugbiers franceses con uno similar. Así entonces nación la imagen de Notre Dame du Rugby, que con el tiempo llegaría a la Argentina, cumpliendo con una especie de anuncio profético para el rugby argentino en Francia, nuestra "Tierra Prometida".
“El mundo del rugby tiene su propia capilla, para velar por sus chicos rudos, protegerlos del mal y ayudarlos con sus dificultades", celebró Revert en la misa inaugural de la capilla en 1967. Allí, un imponente vitral en la construcción de estilo románico, recuerda a los rugbiers del mundo en la disputa de un scrum con distintas camisetas, mientras un niño, como la idea de un hijo, ofrece la pelota ovalada a su madre sonriente, la Virgen del Rugby.
¿Cómo llegó la Virgen del Rugby a la Argentina?
El ya fallecido padre Jorge Murias, de la Congregación de Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús de Betharram, trajo una estampita de esta advocación rugbística y la propuso como patrona del Movimiento Cristiano para Gente de Rugby, que depende de la diócesis de San Isidro; imagen que también acompaña a los "Espartanos", proyecto de reinserción para presidarios creado por Eduardo Oderigo.
Lo que nació tras el fatal accidente en Francia tuvo un enorme arraigo para muchos jugadores de rugby en distintos puntos del país, que deja todo de sí en cada partido para hacerse con una victoria. Ahora, quedarán los 33 argentinos elegidos por Michael Cheika y la historia por escribirse delante suyo, frente a los más grandes del mundo en lo que respecta a la pelota ovalada.
La oración a la Virgen del Rugby, patrona de todos los jugadores de este deporte, recuerda también uno de los elementos que más identifican al rugby argentino: "Quédate con nosotros, en el terrible scrum de la existencia, para que salgamos vencedores del gran juego de la vida". Será entonces, si las destrezas de deportivas de Los Pumas no alcanzan, un buen estribo rezarle a la Virgen del Rugby, para domar la historia y soñar con la primera Copa del Mundo para nuestro país, en la tierra donde nació la patrona de nuestros jugadores.