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Fernando Báez Sosa: terminó la segunda jornada del juicio tras ocho horas de testimonios

Se desarrolló este martes la segunda audiencia del juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa . No se presentó Julieta Rossi, novia de la víctima.

En el Tribunal Oral N° 1 de Dolores aparecieron hoy nuevas expresiones de dolor por el asesinato de Fernando Báez Sosa ocurrido el 18 de enero de 2020 en la puerta del boliche Le Brique en Villa Gesell. El suegro del joven, Oscar Rossi, fue el primero en declarar y expresar su tristeza por el hecho. Su hija, Julieta, novia de Fernando, ni siquiera pudo presentarse debido a su estado psicológico por el crimen.

“Julieta no está emocionalmente preparada para afrontar el juicio”, dijo Rossi y mostró un mail de una psicóloga que acredita que la joven padece estrés postraumático y por ello fue excusada de testimoniar tal como estaba previsto.

El hombre recordó emocionado a su yerno: “Fernando era una excelente persona” y reconstruyó qué pasó aquel enero de 2020 previo al homicidio y cómo acompañó a su hija y a los padres de Fernando cuando se enteró que lo habían asesinado.

“El 16 de enero alquilé en Pinamar para pasar 15 días”, comenzó y explicó que su hija Julieta estaba en Villa Gesell con amigas, que él le llevó mercadería y que allí, en esa ciudad, “estaban todos los chicos divirtiéndose sanamente”. Dijo también sobre ellos: “Nunca los vi irse a las manos ni levantar la mano”.

Quebrado y entre lágrimas, se enfocó precisamente en la noche del crimen: “Esa madrugada escucho el teléfono. Infinidad de llamados de mi hija. Por favor venite a Villa Gesell porque Fernando está en el hospital y yo en la comisaría. En el viaje entre Pinamar y Villa Gesell llama Graciela (Sosa) a mi esposa comentándole el deceso de Fernando”.

La ciudad de Dolores pide Justicia por Fernando.

Aquella noche frente a la fiscal Veronica Zamboni Julieta se descompensó emocionalmente. En sus manos, según el relato de su padre, tenía una camisa negra de Fernando que tuvo que entregar para que se pudieran hacer pericias.

La madrugada continuó con la detención de los ocho rugbiers y con la novia de Báez en el hospital. Allí llegaron el comisario y el intendente y luego Oscar y su hija se encontraron con los padres de Fernando en la morgue.

“No le deseo a nadie ver lo que yo vi en el cuerpo. Ni un cazador en el campo…No le deseo a nadie ver a Fernando acostado esperando que ingrese al cajón”, declaró Rossi.

Sobre su hija, el hombre, dijo que está en tratamiento psicológico por estrés postraumático. La joven pasó un año recluida en su habitación y al día de hoy no pudo retomar sus estudios universitarios.

El conmovedor relato de un amigo

Después del testimonio de Oscar Rosi, fue Lucas Filardi (21), amigo de Fernando, el que declaró. Ellos fueron compañeros del secundario. “Nunca hubo un problema entre nosotros. Fer era puro, no había maldad en él, se esforzaba mucho por todo”, dijo y agregó que para poder irse de vacaciones, el joven asesinado, “trabajó durante todo el año”.

Fernando Báez.

Sobre sus hábitos durante el tiempo libre, Filardi contó que hacían “juntadas más en casas” y “salidas normales de boliche”, que él no iba tanto y que aquel viaje a Villa Gesell había sido el segundo, al mismo hostel.

Filardi, que declaró dos horas y cuarto, fue descriptivo respecto a la noche del crimen: “Cenamos en el hostel y salimos al boliche que quedaba a 10 minutos caminando. Estábamos arriba. Habremos llegado a las 12. Un par se quedó abajo. (A las) 3.30 bajo. Creo que se escuchó un cierto bullicio, veo que patovicas llevaban a la puerta a Fernando con la remera rota. Fer se va a comprar helado enfrente, voy con él. No sé en qué momento cruzaron los otros. Tenía Le Brique atrás y Fer delante mio”.

Fue en esa escena en la que Filardi ubicó a los rugbiers: “Empiezan los imputados a darle a Fer particularmente. Estaba al lado de él. Había cuatro o cinco pegándole. Sé que tenia algunos a la izquierda (...) Ninguno se lo esperaba”.

Filardi recordó que intentó frenar la situación, que dijo “paren por favor” y que en ese momento recibió un golpe que lo dejó tirado sobre un auto. “Parece una eternidad, pero fueron dos minutos y medio”, sentenció.

El joven habló de varios agresores, recordó “piñas y patadas en el pecho y la cabeza”. “Fue la primera experiencia de pelea que vivíamos”, agregó.

Filardi no imaginó en ese momento, cuando los atacantes se fueron, que su amigo había muerto. “Cuando se van, Fer queda tirado. Asumí que estaba vivo. Una chica le hico RCP, vino un policía y dijo que no tenía pulso”, contó.

Filardi que también recibió golpes aquella noche reconoció a su agresor: “El que me pegó creería (fue) Luciano Pertossi”, dijo.

Hugo Tomei sobre Emilia Pertossi

Hermana de Ciro y Luciano Pertossi, prima de Lucas, Emilia Pertossi se sumó al equipo de abogados defensores de los ocho acusados con la particularidad de tener un vínculo sanguíneo con tres de ellos y de ser la ahijada de Hugo Tomei, el otro abogado defensor.

Hugo Tomei, abogado de los atacantes. Foto: NA

En diálogo con la prensa durante un cuarto intermedio, Tomei dijo que la letrada, que tiene 25 años y es mamá de una niña de 3, “es la persona más preparada para estar aquí”.

Emilia Pertossi se recibió el año pasado y se sumó a la defensa de sus hermanos y primo por ofrecimiento de su padrino que aunque aceptó que es “duro” para ella y dijo que han trabajado mucho el tema.