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También en Mendoza un rubro tabú sale de la clandestinidad

Diferentes comercios doblan la apuesta en un mercado que creció fuertemente durante la pandemia.

A partir de la pandemia, un mercado limitado tradicionalmente por el tabú alrededor de la sexualidad comenzó a ganar protagonismo. Mientras que en la Ciudad de Buenos Aires ya llegó a los grandes centros comerciales y las principales avenidas, en Mendoza los sex shops también van perdiendo de a poco el estigma del "secretismo". 

Las tiendas de bienestar sexual -o sex shops- se vieron beneficiados, en parte, gracias al confinamiento producto de la pandemia, ya que, en 2021, este mercado registró un valor de 30.480 millones de dólares y esperan un 8,4% de crecimiento del mercado para 2030, según la consultora Grand View Research.

Varios empleados de este rubro coinciden en que, a partir del encierro que se produjo durante la pandemia de coronavirus, experimentaron un crecimiento en sus ventas. "Nosotros abrimos en plena pandemia, en noviembre del 2020 y las ventas no han parado de crecer", comentó el dueño de Placeres Sex Shop, un local ubicado en una galería céntrica de Mendoza, y agregó que "ahora este mundo es más abierto, hay clientes de todo tipo".

Otra experiencia similar es la de los hermanos Pérez Godoy. Francisco, Gabriela y Rodrigo llevan adelante Sin Tabú, un emprendimiento virtual que comenzó hace siete años. Durante ese tiempo, los tres hermanos vivieron el cambio en la percepción del público hacia este rubro. "Hay una apertura con respecto a la sexualidad, ahora es mucho más abierto", reconocieron.

Foto: Maximiliano Ríos/MDZ

"Al principio se los notaba como muy perseguidos cuando compraban, les entregábamos el pedido y por poco salían corriendo. Pero ahora hasta se quedan conversando de la vida o de sus intimidades, esto también por la confianza que le damos al hablar de estos temas con normalidad. Hoy en día nos llaman para despedidas de solteras y cumpleaños. Como obsequios de casamiento, de cumpleaños, para el día del amigo o el día de los enamorados, la gente hace regalos de Sin Tabú. Hace 7 años esto no se veía", agregó Francisco.

Foto: Maximiliano Ríos/MDZ

Junto con empleados de otros locales, concuerdan en que esta apertura mental les permitió a los sex shops a salir de la clandestinidad y les permite mayor visibilidad en paseos de compras y calles: "Ahora los sex shop están casi a la vista de todos, antes estaban en un edificio escondidos para que nadie te vea entrar". "Se desterraron algunos mitos, ahora las parejas entienden los juguetes eróticos no son para reemplazar al otro, sino que son un gran complemento para disfrutar el sexo", expresaron.

Foto: Maximiliano Ríos/MDZ

A su vez, afirman que, a pesar de que todavía hay cierto pudor en los consumidores por las reacciones que puedan recibir tras salir de una tienda de productos eróticos, hay muchos clientes que exploran con libertad su sexualidad. "Nos comentan varios motivos quienes vienen a comprar. Para salir de la rutina tras muchos años de casados, otros que vieron algún producto en alguna serie y quieren probar, y otros que tienen alguna amistad que le recomendó tal producto. Los que tienen un poco de pudor dicen que es un regalo para alguna amiga o que se lo han encargado", reconocieron.

En la actualidad, los tres hermanos están en la búsqueda de un local físico pero en el camino se toparon con algunos obstáculos que les impide avanzar. "Todavía hay un estigma referido a los sex shops. Por las normativas municipales, sólo nos permiten establecernos en las galerías", explicó uno de los hermanos Pérez Godoy.

Foto: Maximiliano Ríos/MDZ

Hablar y expresarse con total libertad

A partir del cambio en la visión de la sociedad sobre la sexualidad, y también gracias a la exposición en redes sociales, los sex shops experimentaron un proceso de reconversión y ampliaron su abanico en cuanto a su oferta. Además de dedicarse al placer comercializando productos eróticos, actualmente hay varios que también se encargan de extender los conocimientos sobre la sexualidad a sus comunidades a través de sus páginas.

Foto: Maximiliano Ríos/MDZ

Guadalupe Saud Bucci, educadora sexual, lleva adelante Piel a Piel hace un año y medio. Se trata de un emprendimiento de venta de productos eróticos y también de información sobre la sexualidad. "La idea siempre fue informar y hablar desde un lugar que no sea tabú, nada oculto, que se hable cuando se tiene que hablar porque son cosas que pasan y está bueno saber las cosas", comentó.

Foto: Maximiliano Ríos/MDZ

"La idea es educar, ya que la gente de Mendoza está cambiando su mentalidad. Está con la mente mucho más abierta, se animan a muchas más cosas. En mi cuenta de Instagram yo hago una especie de confesiones anónimas y el hecho de que respondan y participen, demuestra que hemos avanzado muchísimo. La mayoría se está expresando de forma mucho más libre", agregó.

"Nunca he tenido la experiencia de alguien que me consulte con pudor porque saben que es confidencial. Creo que al generar confianza se animan más a comprar y consultar", cerró Guadalupe.