El kilo de palta ya cuesta como la cuarta parte de la cuota de un colegio privado
Por sus cualidades antioxidantes y altos contenidos en omega tres, fibras y vitamina E (entre muchas otras propiedades), la palta es uno de los productos naturales elegidos por los especialistas en nutrición a la hora de planificar dietas, mejorar el estado metabólico de los pacientes y complementar desayunos, colaciones o meriendas. De hecho, en las verdulerías barriales y gracias a este "mote" de alimento por excelencia sumado a la practicidad para consumirla y su ductilidad para incluirla en preparaciones o consumirla en ensaladas o sola, este fruto sigue siendo uno de los más buscados por la clientela al momento de armar su lista de compras. Sin embargo, desde hace al menos dos semanas, su exorbitante precio ha llevado a que muchos deban mirar con cara larga los cajones y esperar al menos hasta dentro de unas semanas para volver a incluirla en su rutina alimentaria.
Es que al contexto de crisis económica marcado por la inflación y el escaso poder adquisitivo de la mayor parte de la población se sumar el factor estacional y por eso hoy la palta es uno de los productos que necesitan ser importados desde otros países; Chile hoy es el principal. Lo cierto es que en lo cotidiano y pese al acostumbramiento que los argentinos parecen haber incorporado cada vez que realizan sus compras hogareñas respecto del incremento de los precios en todos los rubros, un dato llama la atención: el kilo de palta variedad hass (de tamaño pequeño) cuesta para los consumidores 2.500 pesos el kilogramo, equivalente a cinco unidades.
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Si se tiene en cuenta que en la actualidad la cuota más económica de un colegio privado cuesta 10 mil pesos, entonces es posible dimensionar el valor actual de este preciado fruto. "Desde que comenzó noviembre que estamos trayendo mucha menos palta porque a nosotros se nos hace muy costoso poder tenerla. A esto se suma que si los clientes no la compran, la pérdida será muy grande", explica Johana González, propietaria de una verdulería de Godoy Cruz (Mendoza). Mientras hidrata plantas de lechuga con un rociador y atiende a los clientes, la joven explica la situación. Dice que en realidad, las paltas que hoy se comercializan en los negocios de barrio (último eslabón de la cadena) son importadas desde Chile, porque en realidad esta etapa de la primavera no es óptima para su producción.
Justamente, es de abril a julio cuando la palta que se cosecha en Argentina se produce, principalmente en Tucumán. Por eso, en estas épocas la que se encuentra en las verdulerías procede de otros países que exportan al país el fruto, aunque con numerosas trabas que complejizan la posibilidad de comercializarla a un precio algo más acorde al bolsillo de los argentinos. Omar Carrasco, presidente de la Unión Frutihortícola Argentina (Región Cuyo), destaca que además de la palta que es comprada a los productores chilenos, otra porción del fruto que llega al país proviene de Perú. Ahora bien. Carrasco explica que en realidad el alto precio del producto no solo reside en la necesidad de importarla en esta época del año, tal como sucede con las frutas y verduras que no son de estación por estas latitudes. "Lo que está sucediendo es que como consecuencia de las variaciones del dólar, el Gobierno argentino está pagando con seis meses de anticipación a los productores. Los exportadores, por su parte no pueden esperar. Por lo tanto el circuito se frena y el producto se encarece", detalla Carrasco y advierte que esto sucede además con frutas como la banana, cuyo precio hoy ronda los 370 pesos el kilogramo.
Las frutas y verduras de estación
De acuerdo a la información publicada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Ministerio de Economía, en esta época primaveral las frutas y verduras de estación son la remolacha, el zapallito, la radicha, el perejil, el puerro, las habas y la lechuga. Se suman a la lista los nabos, la acelga, el apio, el alcaucil, el espárrago y varios frutos rojos, como la frutilla, la frambuesa y la cereza. También son de esta época los arándanos y la manzana. En tanto que hacia los meses de verano, es posible que en las estanterías de las verdulerías haya más zapallo calabaza, rabanitos, tomates, espárragos y pimiento morrón.
La cebolla, hasta hace algunas semanas con elevados precios que superaban los 400 pesos el kilo, ya comenzó a estabilizarse por ser otra verdura de estación. Las chauchas, el pepino, la acelga, la berenjena, el choclo, la sandía y la uva, se suman a la lista de las frutas y verduras "posibles" de sumar al bolsón de compras en esta época del año. Lo mismo ocurre con el limón, el durazno pelón, las peras y otros frutos de carozo, como la cereza y la ciruela. "En mi caso estamos muy acostumbrados en casa consumir palta, sobre todo en los desayunos y meriendas que preparo para mis hijos porque sé que es un fruto muy nutritivo", comenta Julieta Velázquez (36), mientras completa su compra en la verdulería con solo dos paltas y ya no con el kilo que habitualmente lleva.
Según los últimos datos relacionados al incremento del Índice de Precios al Consumidor dado a conocer por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), los alimentos y bebidas de octubre de 2021 al mismo mes del este año, tuvieron un aumento de 94,1%. "La suba de Alimentos y bebidas no alcohólicas (6,2%) fue lo que más incidió en todas las regiones, destacándose el aumento de verduras, tubérculos y legumbres como así también frutas", se indica en el último informe del organismo, donde se detallan los distintos rubros que hacen al consumo de las familias argentinas.
Tal como se indica en la tabla, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas en Argentina experimentó una variación de 6,2% en tan solo en un mes, entre septiembre y octubre. La región Patagónica es donde más subieron los precios, con un porcentaje de variación del 7,2%.