Por qué es difícil imponer la vacunación obligatoria
Con el avance de la variante ómicron y su rápida diseminación, el debate sobre la obligatoriedad de la vacunación está planteado en todo el mundo. La diferentes opiniones son claras. La Argentina no está exenta de esa polémica y, en los últimos días, quedó expuesta en distintos funcionarios oficialistas. Mientras el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, planteó la necesidad de hacerla ya obligatoria, la titular de la cartera a nivel nacional, Carla Vizzotti, consideró que no era momento de introducirla en el calendario.
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Para tener la opinión desde la visión de los especialistas, MDZ consultó al doctor Alejandro Videla, presidente de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR).
“Tengo la impresión de que la vacuna tiene que ser obligatoria por la alta potencialidad que tiene el covid de diseminarse, como de producir enfermedad grave aún en personas sin factores de riesgo. También para evitar que las personas de riesgo se contagien en el caso de que no hayan querido vacunarse. Vacunamos para proteger a las personas que no se quieren vacunar. Esos son los argumentos a favor de la obligatoriedad de la vacuna”, explicó.
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“El argumento en contra es que las vacunas se han desarrollado muy rápido. En muchos casos, especialmente en las vacunas ARN, ya estamos en condiciones de pensar en una aprobación definitiva. Una vez que esté la vacunación definitiva, se puede pasar a la discusión de la obligatoriedad”, señaló.
Sin embargo, consideró que “va a ser difícil que se pueda imponer una obligatoriedad con la resistencia que hay. Hace falta una condición científica, como tener la aprobación definitiva. Esto es algo para lo que falta muy poco. Por el otro lado, una cuestión más política antes de generar una obligatoriedad con muchas personas no van a querer aceptar. La obligatoriedad es bastante clara para las personas del sistema de salud, para las actividades esenciales, pero va a ser difícil hacerlo para toda la población. Mi punto de vista personal es que estamos a punto de poder generar esa obligatoriedad pero tiene muchos problemas prácticos".
“Esta es la primera vez en la historia que ha habido tantísima información sobre una vacuna, con gente que se ha confundido o puesto en contra o que tiene reticencia en vacunarse. En esto hay culpa de los gobiernos, hay culpa de los farmacéuticos, hay culpa a de la OMS, de los medios y de los sectores que han generado activamente un posición negacionista de la pandemia”, dijo.

Para el facultativo, el tema de la vacunación pediátrica es uno de los problemas de mayor peso en la actualidad: “Por un lado, tenemos evidencia que los chicos se contagian y que pueden generar enfermedad prolongada. No hay evidencia de que la enfermedad de los chicos pueda ser grave, pero en Estados Unidos se está viendo una tendencia importante en cuanto a la internación de chicos con cuadros de cierta severidad. Esto hace pensar que tiene sentido vacunar a los chicos. El problema que tenemos, una vez más, es que todavía falta madurar a la información científica que brinde ciento por ciento de seguridad para que pueda ser obligatoria. Otro dos factores que tiene que ver con la obligatoriedad es ver con qué vacuna y el tema de la situación de los colegios. Parecería que para poder mantener funcionando los colegios habría que tener un porcentaje alto de los chicos vacunados".


