Adictos al sexo: cuando el deseo se vuelve compulsivo

Adictos al sexo: cuando el deseo se vuelve compulsivo

El adicto al sexo sufre esa condición ya que sus impulsos incontrolables y pensamientos impulsivos interfieren en su vida personal y laboral. Es fundamental que quien la padece realice un tratamiento.

MDZ Sociedad

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Las adicciones referidas a los comportamientos son adicciones no químicas, es decir suponen una dependencia a una conducta. Entre las más conocidas están la ludopatía o adicción al juego, a las compras, a las nuevas tecnologías (internet, redes sociales, videojuegos, móviles) y otra de la que no se habla demasiado... la adicción al sexo.

La adicción al sexo es una conducta que el paciente no puede controlar ya que afecta su comportamiento sexual provocándole dependencia y abstinencia; también se conoce como "trastorno compulsivo sexual",  "hipersexualidad", "trastorno de hipersexualidad" o "adicción sexual". 

La diferencia entre el apetito sexual y la obsesión se observa cuando la persona realiza una evaluación de su conducta. Aquellas personas cuya conducta hacia el acto sexual se manifiesta de forma compulsiva con el solo objetivo de saciar el deseo por encima de cualquier cosa están ante una situación que debe ser analizada por un profesional. En algunos casos puede que la persona haya empezado con la adicción a la masturbación, pornografía o incluso con una relación y con el transcurso del tiempo la conducta fuera progresando hacia formas obsesivas de relacionarse.

El adicto se enfrenta a la impotencia ante
una conducta compulsiva y baja de autoestima

Quienes padecen "hipersexualidad" ven alterados sus hábitos de vida y la posibilidad de relacionarse con otros, por esa razón es necesario un diagnóstico certero que permita definir si la persona se enfrenta a una adicción. 

¿Cuándo pedir ayuda?

En Argentina existen grupos de ayuda que se reúnen periódicamente con el fin de recuperarse de su comportamiento sexual compulsivo. Las reuniones son basadas en la confidencialidad y el objetivo central es la recuperación del paciente que posee una adicción sexual.

Para el diagnóstico, los expertos coinciden en que es necesaria una evaluación integral de la persona con el fin de descartar otros problemas de salud mental o adicciones subyacentes. Existe un cuestionario que sirve de ayuda para determinar si la persona se encuentra frente a un posible problema de adicción, en el caso de responder de forma positiva dos o más de las siguientes preguntas, se recomienda acudir a un profesional:

  • ¿Soy capaz de controlar mis impulsos sexuales?
  • ¿Mi conducta sexual daña mis relaciones personales o laborales?
  • ¿Me esfuerzo en controlar constantemente mi conducta sexual?
  • ¿Mis conductas sexuales me provocan ansiedad?
  • ¿Guarda secretos sobre sus actividades sexuales o románticas? 
  • ¿Sus necesidades lo han llevado a tener sexo en sitios, situaciones o con gente a la que normalmente no elegiría?.
  • ¿Se ha dado cuenta de que sus fantasías románticas o sexuales interfieren con sus relaciones o le impiden enfrentar sus problemas?
  • ¿Siente, a menudo, remordimiento, vergüenza o culpa después de un encuentro sexual?
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