Trabajo infantil: el peor indicador, la obligación más urgente

Trabajo infantil: el peor indicador, la obligación más urgente

En nuestra provincia, la mayoría de las personas en situación de pobreza son niños y niñas; un dato absolutamente preocupante. ¿Se hace detección de trabajo infantil en Mendoza?

Gonzalo Navarro Sanz

El 2021 ha sido declarado por la Organización de las Naciones Unidas como el “Año Internacional para la Eliminación del Trabajo Infantil”. Puntualmente junio es el mes para poner en agenda la problemática, tomar conciencia e impulsar acciones concretas para erradicar la explotación laboral de niños, niñas y adolescentes.

Los trabajos desarrollados por la Organización Internacional del Trabajo y UNICEF comunican indicadores alarmantes:

- el 16% de los niños, niñas y adolescentes de entre 13 y 17 años, desarrollan actividades orientadas al mercado. La mitad de ellos comenzó en el año de la crisis sanitaria mundial.

- 1 de cada 10 niños/as entre 5 y 15 años tiene obligaciones laborales.

Es importante aclarar que el trabajo infantil impacta de manera diferenciada en las niñas respecto a los niños. Las primeras (18.6%) trabajan en sus casas desarrollando tareas de cuidado; en el caso de los varones el porcentaje es menor (8,5%). Los niños se desempeñan más en el mercado laboral, fuera de los hogares.

Este último indicador debe ser analizado a partir de los altos índices de hogares “monomarentales”: muchos niños y niñas dependen de una sola persona, generalmente la madre. Esto provoca que muchas niñas tengan que quedarse en sus casas desarrollando tareas domésticas y de cuidado; no sólo en relación con sus hermanos, sino también con otros miembros del grupo familiar, como adultos mayores o personas con discapacidad, mientras la madre cumple sus obligaciones en el mercado laboral.

Imagen ilustrativa.

En el año 2019, la pobreza en niños y niñas en Argentina arrojaba un índice de alrededor del 54%. Con ese indicador llegó la pandemia a nuestro país. Este es el principal motivo por el cual los niños y las niñas se insertan en prácticas laborales. Mendoza no es ajena a estas situaciones: el indicador más preocupante, doloroso y que a su vez nos exige, es que en nuestra provincia la mayoría de las personas en situación de pobreza son niños y niñas. La mayoría de los pobres son niños/as y la mayoría de las niños/as son pobre.

Este flagelo no puede encontrar respuesta en la mezquindad política, por lo contrario: el Estado nacional, provincial y municipal junto con empleadores, sector empresario, medios de comunicación, poder judicial, universidades, escuelas y organizaciones sociales, debemos aunar esfuerzos, con acciones concretas para revertir esta cruda realidad.

Desde nuestra competencia como Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, nos sentimos sumamente interpelados y exigidos en dar comienzo a estos desafíos. Es por ello que en lo concreto hemos avanzado en dos tareas de imprescindible aporte a esta situación.

Por un lado, la tarea inspectiva: desde el cuerpo de inspectores de la Agencia Territorial Mendoza del Ministerio se ha asumido la responsabilidad de poner el acento en la detección de explotación infantil. En esta línea, durante el año 2020/21 se han labrado dieciséis actas de trabajo infantil en distintos puntos de la provincia. Este es un dato sumamente significativo, sabiendo que en el periodo 2015-2019 solo se habían efectuado cuatro. Tenemos un gran desafío, ya que debemos aceitar los mecanismos y el trabajo conjunto con los distintos poderes del estado provincial, para que estas inspecciones tiendan a fortalecer la protección de los derechos de los niños y niñas, evitando mayores vulneraciones. Todo esto en el marco de la ley 26.390 promulgada en el año 2008.

La segunda tarea es la recuperación en Mendoza del “Programa Buena Cosecha” del cual tendremos anuncios en estos días. Éste se dejó de ejecutar en el año 2017 y tiene como fin el fortalecimiento de Centros Socio-Educativos, destinados a contener a niños, niñas y adolescentes; durante determinadas temporadas de trabajo rural. Con este programa buscamos proteger sus derechos mientras sus padres, madres y/o personas a cargo, están desarrollando trabajo agrario, evitando que se expongan a los posibles peligros del mismo. La intención es desarrollar junto con los municipios intervinientes, empresas, sindicatos y servicios educativos de origen social un trabajo articulado de prevención y detección de la explotación infantil.

Sin duda estas iniciativas, para que tengan mayor contundencia, requieren del compromiso de toda la sociedad mendocina. Especialmente, dar lugar al protagonismo de los niños, niñas y adolescentes para que se expresen y podamos empatizar con sus deseos, intereses y necesidades.

Gonzalo Navarro Sanz

Docente UNCUYO

Lic. en sociología - Especialista en Gestión Social

Responsable Agencia Territorial Mendoza

Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social

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