Clases virtuales en la lupa: cómo las perciben los docentes universitarios

Clases virtuales en la lupa: cómo las perciben los docentes universitarios

Culmina otro semestre bajo la modalidad de enseñanza virtual, con excepción de la realización de prácticas en algunas unidades académicas, donde docentes universitarios tuvieron que readaptar sus formas de enseñanza y de atraer la atención de sus estudiantes.

Diego Gubinelli

La educación universitaria debió realizar un cambio sustancial en su estructura de enseñanza y aprendizaje, producto de la crisis sanitaria mundial por covid-19. Es por ello que, a días de concluir el tercer semestre consecutivo bajo modalidad virtual, profesores y estudiantes de todo el país continúan analizando cómo fue el periodo de adaptación y qué mejoras se implementaron en este 2021 -en un contexto donde muchos alumnos se encuentran desalentados- y donde la enseñanza a distancia obtuvo mayor planificación, ya que la “prueba piloto” o de emergencia fue realizada apenas fue declarada la pandemia por coronavirus y sin organización previa.

En pos de obtener un punto de vista calificado acerca de cómo viene desarrollándose esta modalidad que persistirá hasta que la situación sanitaria lo permita, MDZ tomó contacto con María Julia Amadeo, profesora de la Universidad Nacional de Cuyo, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y la Facultad de Educación.

La profesional de la educación fue consultada por la desmotivación creciente entre alumnos universitarios, donde –en muchos casos- estos decidieron abandonar sus estudios o ponerlos en pausa, en consecuencia al hartazgo de la virtualidad.

En ese sentido, Amadeo aporta: “Los profesores podemos hacer muy poco en contra del deseo de los chicos. Es muy poco lo que uno puede hacer para motivar y también para desmotivar. El deseo de los chicos de avanzar en su carrera puede ser mucho más fuerte, mas allá de lo que un profesor haga o no haga". Y agregó: “Lo que si uno puede hacer, o por lo menos yo he tratado de hacer, es que el esfuerzo valga la pena y que los chicos sepan que están aprendiendo”.

Durante el transcurso del 2020 los profesores universitarios fueron señalados por tener un escaso manejo de recursos tecnológicos, pero que –por otro lado- también correspondía a la nula preparación para enfrentar instancias de virtualidad, tanto en profesores como alumnos, donde al mismo tiempo estos últimos mencionados demostraron tener limitaciones.

“Existe un problema con el manejo de nuevas tecnologías. Existe una mirada sobre que los chicos son nativos digitales y los profesores somos inmigrantes digitales, pero esa descripción ha sido sumamente debatida y demostrada como no real. Se ha pasado a otras categorías, como visitantes e incrustados digitales. Los primeros son aquellos que tienen mayor consciencia del mundo digital y los segundos los que tienen un manejo acrítico de las tecnologías. Lo cierto es que la pandemia ha acelerado procesos y todos hemos tenido que aprender algo que estaba ralentizado en el sistema educativo. Hay algunos docentes que tienen un desarrollo digital correcto y otros que no, pero que  también es algo que sucede con los estudiantes”.

Estudiantes sin acceso a tecnologías

Respecto a los alumnos con dificultad de acceso a la tecnología necesaria para atravesar el cursado, la profesora indicó que los largos meses de virtualidad derivaron en dos estrategias. “Una consistió en entregarles fotocopias de las materias, con la facultad como intermediario, donde los alumnos utilizaban estas y al final de cada unidad debían responder un cuestionario de Google. Además, la permanente comunicación por correo electrónico o Facebook es fundamental. Todo esto se complementa con los puntos de conectividad disponibles en la provincia. Muchos chicos han podido ir a esos nodos a hacer sus trabajos”.

Asimismo, añade: “El resto de los estudiantes trabaja con sus tecnologías, pero debo decir que uno de mis mejores estudiantes del 2020 me sorprendió al contarme que solamente trabajaba con un teléfono con funciones limitadas. Sin embargo, su trabajo final fue uno de los mejores. Con esto vuelvo a recuperar que el deseo es fundamental. Cuando un estudiante está encendido, avanza. Puede ser con mejores o peores logros, pero lo hace”.

Datos provenientes del Ministerio de Educación de la Nación

El pasado 7 de junio fue publicada una encuesta diseñada por la Secretaria de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación, en la cual se diseñaron una serie de preguntas que exhiben un panorama respecto de cómo perciben la virtualidad los docentes, estudiantes y no docentes.

“El primer dato a destacar es que el 99,5% de los docentes indicó que debió transformar el dictado de sus materias a la modalidad virtual para poder continuar con las actividades académicas y que el 87% de ellos pudo cumplir con los objetivos propuestos. Con respecto a esto último, el 61% de los docentes encuestados logró cubrir entre el 80% y el 100% de los contenidos de su materia, mientras que un 23,8% declaró haber cubierto entre el 60% y el 80% de lo planificado antes de la pandemia”, indica el máximo ente educacional a nivel nacional.

Por otra parte, los resultados enfatizan en la satisfacción alcanzada por este sector educacional comprendido. “Casi 7 de cada 10 docentes encuestados (67%) respondió que estaban 'satisfechos' y 'muy satisfechos' con las acciones realizadas por la universidad para dar respuesta a las condiciones impuestas por la pandemia. En la misma sintonía, los estudiantes y trabajadores no docentes manifestaron similar o aún mayor conformidad (72% los primeros y 76% los segundos) En este sentido, la mayoría de las autoridades consultadas (68.5%) indicaron que las instituciones migraron entre el 80 y el 100 por ciento de sus materias a formato virtual para poder continuar con el año académico”, asevera la cartera conducida por Nicolás Trotta.

Lo que se viene

En relación a lo que le depara el futuro al ámbito educacional, la docente universitaria aseguró que “los estudiantes sienten la ausencia del profesor como figura cotidiana en las aulas, pero que tienen la ventaja de que las clases quedan grabadas en la mayoría de las casos. Actualmente lo primero que preguntan los chicos en las clases es si esta va ser grabada”.

Luego de un largo proceso de aprendizajes, mediante errores y aciertos, Amadeo manifiesta: “Personalmente creo que hemos aprendido un montón y que este año lo hemos transitado mucho mejor que el anterior, aunque la presencialidad en las aulas siempre tiene su valor”.

“Seguramente vamos a retornar en un sistema mixto y/o bimodal. Incluso en la Facultad de Educación están realizando una capacitación para poder comprender que, una vez terminada la pandemia, hay cosas que serán manejadas definitivamente por la virtualidad. Hay que poder darse cuenta de cada una de estas cosas. El mundo que se viene será bimodal”.

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