Insólito: creyeron que iba a realizar un atentado y le dieron una golpiza

Insólito: creyeron que iba a realizar un atentado y le dieron una golpiza

El hecho sucedió en el centro mendocino, donde un joven de 20 años fue agredido por personal policial, luego de que incorrectamente sospecharan que quería realizar un atentado frente a la Escuela Israelita Max Nordau. El perjudicado alzó su voz y la difundió a través de sus redes sociales.

Diego Gubinelli

Era un día como cualquier otro en las zonas aledañas a la Ciudad de Mendoza. Allí, el martes 4 de mayo -a las 9 de la mañana-, Matías Navarrete preparaba sus elementos para ir a trabajar. El chico de 20 años se encontraba pensando en llevar a cabo su jornada laboral sin sobresaltos, como habitualmente suele ser. Por eso, agarró su bicicleta y salió a encarar sus responsabilidades cotidianas.

Sin embargo, al detenerse frente a su departamento para acomodar el asiento de su bicicleta, un hombre lo interceptó gritándole e insistiéndole para que bajara del rodado. En un principio, pensó que querían robarle sus pertenencias, pero al cabo de unos minutos se dio cuenta de que la situación era más peculiar de lo que imaginaba.

Por supuesto, él ofreció resistencia ante lo que le exigía el desconocido, el cual continuaba diciéndole que debía bajarse de su bicicleta porque iba a llamar a un oficial de policía. Sin tener nada que ocultar, accedió a que el hombre realizara el llamado.

Pero la pesadilla comenzaría minutos después, luego de que un oficial –sin identificarse previamente- lo tomara del cuello de forma sorpresiva y lo lanzara contra el piso. Matías continuaba sin entender qué era lo que pasaba.

Esta situación de brutalidad podría pasar por desapercibida, pero adquiere relevancia al tener en cuenta que el joven posee antecedentes que condicionan su motricidad.

“A los 4 años empecé con una hemiparesia y con un tumor cerca de mi medula espinal. Después, con el correr de los años tuve 6 operaciones, en las cuales perdí gran movilidad del lado derecho de mi cuerpo, especialmente en lo que respecta a piernas. Ya en el año 2012 quedé en sillas de ruedas y debí comenzar un proceso de recuperación para volver a caminar. Mi discapacidad se concentra en mi parte derecha, ya que tengo la mano en garra –debido a diferentes grados de atrofia en mis músculos”, explicó el joven a MDZ, al hacer referencia a que cualquier impacto lo perjudica con mayor facilidad.

Matías continuaba atónito. Entre el dolor muscular y la angustia, no lograba comprender qué sucedía. “En el momento me levanté y le pedí al oficial que me diera su identificación de policía como tal, pero no lo hizo nunca. Después llegaron varios móviles con un comisario presente. El policía que me tiró al piso continuó negándose totalmente a identificarse. Ante esto llamé a mi mamá porque era lo único que se me ocurrió. Mientras tanto me pidieron mis documentos”, cuenta.

La gran incógnita seguía sin ser respondida: ¿Por qué fue demorado? La insólita explicación llegaría a continuación. “Me detuvieron de esa manera porque supuestamente vieron una situación de agresividad ante la persona que me estaba parando en la bicicleta”, fue la primera respuesta por parte de los uniformados.

Pero el joven finalmente explicó que el mayor motivo de su detención fue que, al pararse a acomodar el asiento de su bicicleta a metros del colegio, creyeron que él tenía una bomba en el interior de su mochila para hacer un atentado dentro de la Escuela Israelita Max Nordau, la cual queda ubicada en calle Corrientes al 59/67. “Dijeron que fue una situación sospechosa”, agregó.

“Al cabo de un rato la situación fue menos conflictiva, pero de igual forma tuvieron que llamar a una ambulancia porque yo no me podía parar”, manifiesta con indignación el muchacho.

Según cuenta la víctima, posteriormente llegó el director de la institución educativa e indicó que lo sucedido estaba totalmente justificado por todos los atentados que ha habido a nivel mundial a través de los años. “Se excusaron diciendo que ellos no podían saber que tenía más de 6 operaciones (en alusión a su problema físico previo) y que de haber sido así no hubieran reaccionado de esa manera”.

Por otro lado, el joven agredido apuntó hacia los oficiales que lo increparon: “La policía se justificó diciendo que la agresión estaba bien por la cantidad de casos de violencia que ellos sufren en Mendoza. Es de locos. Además, recién me pidieron disculpas cuando se dieron cuenta de que tenía grabaciones a mi favor. Ellos dijeron que ‘estaban haciendo su laburo’, pero la verdad es que arruinaron el mío”.

Matías en el Hospital Central.

Una vez aclarado que no buscaba realizar un atentado contra la institución israelita, debió ser trasladado al Hospital Central, donde un especialista le indicó que no podrá caminar por un tiempo, producto de las lesiones provocadas. Actualmente, se encuentra en reposo total tras sufrir una fisura en el coxis y con una inflamación muscular en los discos lumbares, lo cual –a rasgos generales- imposibilita el movimiento de manera temporal. 

“Las lesiones no tienen del todo que ver con mi discapacidad previa, pero por supuesto que me hace más vulnerable”, explicó. “No ha sido el único caso en estos últimos tiempos y en la pandemia se ha tomado como excusa el abuso de autoridad. Además, ¿por qué querría hacer un atentado?”, concluyó, todavía sin entender demasiado lo que sucedió.

Ante la denuncia realizada, de momento, interviene en la investigación Gustavo Pirrello, fiscal de Homicidios y Violencia Institucional; mediante la utilización de herramientas otorgadas por el Departamento de Delitos Tecnológicos, con el fin de constatar los hechos registrados en materia de audio y video.

 

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