Presbicia y Miopía
Por Carolina Jacky
Te puede interesar
La economía entra en una etapa clave: señales y dudas del segundo trimestre
Cuando llegamos a cierta edad puede aparecer la presbicia, y cuando esto sucede indefectiblemente debemos usar lentes. Para aquellos que durante su vida convivieron con la miopía, la llegada de la presbicia corrige en parte la miopía. El miope se ve beneficiado con la llegada de la presbicia, beneficio que no tienen los otros.
Esto que sucede entre los seres humanos me pareció que podía ser útil para analizar lo que puede suceder con la economía mundial en cada uno de los países, como consecuencia de la pandemia.
Te puede interesar
Cómo las crisis políticas llevaron a Perú a tener una "economía zombi"
Frente a la pandemia y la economía mundial dividí los países con presbicia con los de miopía. Aquellos con presbicia son los que de una u otra forma venían con sus cuentas ordenadas y con niveles de inflación propios de una economía sana. Entre los con miopía, y hasta podríamos decir una importante miopía, se ubica Argentina.
La presbicia es el COVID19, y siguiendo con este pensamiento, veamos porque el COVID19 puede mejorar a un país como Argentina, enfermo por años de miopía.
La miopía de Argentina es no haber conseguido por años y años estabilidad económica, seguridad jurídica y un sistema fiscal ordenado.
El desorden en que todos los argentinos nos acostumbramos a vivir nos fue llevando de crisis en crisis, y el COVID19 llega cuando estábamos transitando una de las más graves crisis económicas y sociales de nuestra historia.
Como consecuencia de la pandemia, un mundo globalizado donde ya algunos comenzaban a aplicar políticas proteccionistas, hoy empieza a cerrar sus fronteras y aplicar múltiples restricciones a distintos tipos de comunicación que no sean en forma virtual.
La revolución industrial provocó todo un cambio en los mercados, y la pregunta es si el COVID19 viene a provocar un cambio que se mantendrá en el tiempo.
De ser así vamos a economías del tipo de las existentes en las ciudades amuralladas. Mientras aquellos países con presbicia, indefectiblemente tendrán que buscar lentes para poder ver, Argentina puede ver mejorada su visión.
Hoy vemos como algunos gremios están conviniendo reducciones en los salarios de hasta un 30%, cuando en “el mercado” se están practicando algunas al 50%.
También no podemos dejar de advertir como otros bienes bajan sus precios y hasta hay excedentes.
Así tenemos el petróleo, el biodiesel, y podríamos seguir nombrando. Seguramente muchos de estos bienes y productos bajarán sus precios por la sustancial baja de la demanda.
En una sociedad de consumo, donde, de un día para otro se retrae fuertemente el consumo, es como frenar un auto que viene a toda velocidad.
En Argentina ese auto no venía a alta velocidad producto de la miopía, por tanto la frenada puede ser controlada o asistida de manera distinta de aquellos países con presbicia.
Si hay excedentes, la ley de oferta y demanda nos dice que los precios deben bajar. ¿Se cumplirá esta regla?
Todos de una u otra manera tenemos que analizar nuestros costos y reajustar nuestros precios.
El reajuste de precios que viene es para abajo, tendrá que bajar el precio de la energía, de los combustibles, de mucha materia prima, de igual forma que se reducen los salarios, otras variables de la economía deberán acompañar esta nueva visión que empieza a corregir algunos aspectos de la miopía.
Hay otro sector que también deberá acomodarse a estos cambios, y es el sector público. Sin dudas que, si los privados reducen sus salarios, el sector público también deberá hacerlo.
Si por el trabajo a distancia se desocupan espacios públicos, los Estados Provinciales, y el Nacional tendrá que desocupar edificios, y con ello reducir costos en la administración.
La política también deberá adaptarse a los nuevos tiempos, posiblemente eliminando el sistema bicameral en provincias y crear consejos deliberantes regionales que agrupen dos o más municipios, dando mas participación a las uniones vecinales, obviamente “ad honoren”.
Si bajan los precios no tendremos inflación sino deflación. El COVID19 vino para quedarse como la presbicia.
La cuarentena ha demostrado que es la mejor decisión, y como tal permanecerá entre nosotros por mucho tiempo. También la conducta de la gente ha cambiado, y nada volverá a ser como antes.Ante un panorama que superará el año, sin dudas esto impactará en la miopía de Argentina. Argentina tiene la oportunidad de resolver muchos de sus problemas, y de ordenar todo sus sistema político, fiscal y económico.
Desde luego que hay actividades que les costará superar esta pandemia, algunas no lo lograran.
Se necesitará creatividad para esta nueva etapa, algunos tendremos que cambiar toda la forma de trabajo y hasta de trabajo. Hay actividades que nunca dejarán de hacerse, pero otras que no podrán realizarse, y esto obliga a preparar proyectos de restructuración de comercios e industrias. Este esbozo intenta plantear una discusión.
Seguramente muchos economistas criticarán esta visión.
Muchos atados a doctrinas económicas surgidas de la revolución industrial hacia adelante les costará mirar la situación actual desde otra perspectiva. Como la perspectiva es un tema de visión, por eso me atreví a hablar de PRESBICIA y MIOPIA.


