¿La matemática podría ayudar en esta pandemia?

¿La matemática podría ayudar en esta pandemia?

Científicos mendocinos trabajan en un modelo matemático en el cual basándose en la experiencia de otros países pueden simular la evolución de la epidemia en Mendoza.

Victoria Sánchez, bióloga y doctora en farmacia

El reciente surgimiento de SARS-CoV-2 ha generado una pandemia sin precedentes que afecta a nuestro país desde marzo 2020. Científicos mendocinos del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM) y de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales UNCuyo, se encuentran trabajando en un modelo matemático que puede simular la evolución de la epidemia en Mendoza. 

¿Cómo funciona este modelo?

Se introducen distintos parámetros de la enfermedad conocidos por experiencia de países en los que se inició la epidemia, como por ejemplo, el periodo de incubación, la infectividad del virus, el tiempo que demora en curarse un paciente, etc. También se incluye la proporción esperada de casos asintomáticos, sintomáticos leves y severos. Además, el modelo toma en cuenta variables locales, como, por ejemplo, la cantidad de casos iniciales, la disponibilidad de camas y respiradores de las diferentes zonas de la provincia y la intercomunicación entre estas zonas. Todos estos parámetros permiten estimar el comportamiento de la epidemia en cada región y ayudar a preparar al sistema de salud para afrontar los casos debidamente y plantear estrategias específicas. 
Una de las predicciones más sólidas del modelo es la importancia de la detección y aislamiento temprano de asintomáticos o pacientes con síntomas muy leves, que hoy por hoy no se están diagnosticando en el país. Esto implica necesariamente realizar muchos más tests de SARS-CoV-2. El principal problema es la limitante en los insumos requeridos y los costos de los mismos.

Científicos se encuentra en proceso de diseñar una modalidad de testeo de muestras agrupadas en “pooles”. 

En línea con esto, el mismo grupo de científicos se encuentra en proceso de diseñar una modalidad de testeo de muestras agrupadas en “pooles”. Es decir, se mezclan muestras y se realiza una única detección (por RT-PCR), si esta es negativa se consideran todas negativas, si la mezcla resulta positiva, se desglosa en partes para detectar a el/los individuos infectados. Esto disminuye la cantidad de insumos y ensayos requeridos en el orden de 30 a 100 veces.

Algo similar fue mostrado como efectivo por un grupo de científicos de Israel. Este método podría servir para estudiar grupos de personas más expuestas, como los de profesionales de la salud, así como también para un sondeo poblacional. En este momento el equipo se encuentra en el periodo de puesta a punto de la técnica. 
El deseo de estos científicos, como el de tantos otros, es ayudar a combatir esta epidemia con una perspectiva enfocada a Mendoza. 
 

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