Lenguaje y Discapacidad: a las palabras no se las lleva el viento

Lenguaje y Discapacidad: a las palabras no se las lleva el viento

En el Día Internacional de la Persona con Discapacidad una columna a cargo de Daniela Aza, influencer de la inclusión, de cómo el uso incorrecto del lenguaje y el enfoque inapropiado, estigmatiza y discrimina.

MDZ Sociedad

MDZ Sociedad

Muchas veces suele llamar la atención cuando se utilizan palabras que tienden a denigrar, insultar o agredir a cierto grupo social o personas con determinadas características. Sin embargo, pocas veces aludimos al uso indiscriminado de términos como discapacitado, retrasado, mogólico, down, sordo, entre otros para calificar a otra persona en términos negativos: una práctica habitual que se intensifica con el uso de las redes sociales. De hecho, las comunidades virtuales están plagadas de acciones de este tipo.

La discafobia implica el rechazo y discriminación hacia personas con discapacidad que se plasma en diferentes actos, actitudes, opiniones y hasta en omisiones. Tiene que ver con un modo de percibir la discapacidad desde lo biológico antes que desde la diversidad. A lo largo de la historia fue predominante una visión centralizada en la enfermedad y la patología. Es así que la lástima y compasión hacia las personas con discapacidad fue incorporándose al lenguaje con palabras como “padece” o “pobrecito”. Una perspectiva asistencialista que prefiere la lógica del cuidado antes que establecer los mecanismos y apoyos para la plena inclusión, independencia y autonomía de las personas con discapacidad en la sociedad. 

Los insultos que incluyen categorías de la discapacidad no solamente dejan entrever la falta de empatía, sino que obedecen a un imaginario de la discapacidad que tiende a pensar a los sujetos del colectivo como incapaces, dependientes y vulnerables. Pero lo cierto es que parece ser la misma sociedad la que limita y excluye al perpetuar estos tabúes y no establece las condiciones adecuadas para su pleno desarrollo. 

Comprender a la discapacidad fuera de dicotomías normal/anormal e incluirla dentro de los parámetros de la diversidad resulta urgente. Esto incluye comenzar a considerarla desde su verdadera definición tal como lo afirma la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad: “La discapacidad es un concepto que evoluciona y que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y al entorno que evitan la participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con los demás”. 

El lenguaje parece ser una buena opción para sentar las bases de un mundo inclusivo y de este modo encaminarnos hacia una sociedad más amable y respetuosa donde la discapacidad ya no sea un estigma o un atributo negativo y mucho menos una palabra para desacreditar sino una característica como cualquier otra que debe ser aceptada por la sociedad entera en todos los ámbitos. 

Daniela Aza de niña

Daniela Aza es influencer de la inclusión y comunicadora. A través de sus redes sociales comparte su historia de vida, ella nació con artrogriposis múltiple congénita, pese a su diagnóstico pudo cambiar su realidad y hoy motiva a otras personas a superar los obstáculos y promueve un enfoque positivo y una mirada empoderada de la discapacidad.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?