¿Qué es el cambio climático?

¿Qué es el cambio climático?

El cambio climático es un fenómeno que perjudica al medioambiente y depende de las acciones humanas.

MDZ Sociedad

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El cambio climático es un fenómeno multicausal que trae efectos negativos para el medioambiente y la vida del planeta tierra, y está relacionado a las acciones humanas. El impacto de muchas de ellas son prevenibles.

Si se hacen a un lado las variaciones que aporta el hombre, existe una armonía entre la atmósfera, la biósfera, la hidrósfera y la geósfera gracias a distintos factores que dan como resultado las condiciones naturales para que la vida vegetal, animal y humana prolifere en la Tierra.

La órbita del planeta y los parámetros astronómicos actuales junto con las características de la Tierra permiten que ésta posea condiciones ideales para el desarrollo de los seres vivos que la habitan.

Sin embargo, el ser humano juega un papel de desequilibrio en esta historia y ya desde hace un tiempo, lamentablemente, esta armonía perfecta comenzó a mostrar sus primeras fisuras.

¿Cuándo comenzó el cambio climático?

Desde la revolución industrial, la cantidad de dióxido de carbono que se emite a la atmósfera aumentó. El dióxido de carbono es un gas de efecto invernadero, es decir, con capacidad para retener calor proveniente de los rayos del sol.

Y mientras más cantidad de este gas haya en la atmósfera, más cantidad de calor se acumulará. Esto es lo que provoca el aumento de la temperatura a nivel global. Se trata del fenómeno al que se denomina Calentamiento Global y es el causante de un efecto desencadenante llamado Cambio Climático.

En conclusión, la humanidad, al alterar el dióxido de carbono que es una variable que compone el clima, provocó que se pusieran en marcha otros tipos de cambios como las corrientes de aire y las precipitaciones.

A esto se le suman otras acciones del hombre como:

  • La tala de árboles para su explotación industrial
  • El uso de combustibles fósiles
  • La acumulación excesiva de residuos.

En general, las actividades humanas se llevaron a cabo mayormente a costa de la naturaleza y sin respeto por su delicado equilibrio.

Otro generador de este gases de este tipo son las actividades ganaderas, implementadas a gran escala por parte del hombre y responsable también de la contaminación del agua, entre otros factores de desequilibrio, a los que se pueden sumar también el perjuicio y desaparición de especies enteras de animales criados y explotados por el hombre.

¿Hay tiempo de revertir el cambio climático?

Mientras el ser humano se sigue desarrollando y emitiendo cada vez más cantidad de gases de efecto invernadero, es más complicado atenuar el calor que acumula la atmósfera.

Las consecuencias son noticia todos los días: las precipitaciones disminuyen, el nivel del mar aumenta, se derriten los glaciares, se produce la acidificación de los mares, se suceden las inundaciones, las sequías y la lista continúa.

Organizaciones de la talla de las Naciones Unidas, activistas y científicos de todo el planeta buscan la solución mientras incitan a educadores, medios de comunicación y a la población en general a actuar como aliados para propagar el mensaje sobre la inminente peligrosidad de estos temas.

Además, es necesario fomentar los cambios de hábito que se pueden incorporar para colaborar en esta cruzada climática que habrá que revertir, si es que la humanidad se decide por fin a cuidar su planeta.

Futuro incierto y la necesidad de un cambio urgente

Entre tanto, aunque las consecuencias derivadas de cambios atmosféricos provocados por el calentamiento global todavía no están definidas, los especialistas trabajan en varios modelos que simulan los efectos del incremento de las temperaturas y, por supuesto, los resultados son preocupantes.

Entre de las conclusiones a las que llegan, la mayoría de los estudios advierten sobre cambios en la vegetación, impactos devastadores en los bosques a causa de enfermedades, plagas e incendios, mayores gastos energéticos para refrigerar, efectos nocivos para la flora y la fauna de zonas frías como Groenlandia y cambios en las precipitaciones y la nieve.

La peor de las consecuencias es, quizás, el aumento del nivel del mar a causa del derretimiento de los glaciares polares.

Se estima que para el fin de este siglo habrá aumentado entre 26 y 81 centímetros, provocando el éxodo de las ciudades costeras de todo el mundo. Los recursos de agua dulce se verán mermados por la intrusión de agua salada marina, disminuyendo así sus posibilidades.

Los especialistas señalan que la solución sólo vendrá de la mano de la consciencia para optimizar recursos respetando la naturaleza, modificando hábitos y cuidando el suelo que habitamos junto con la vegetación y los animales que nos rodean.

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