La familia de un jugador de la Selección, complicada con la Justicia en Mendoza
Javier Pastore es cordobés, vive en París y juega en uno de los clubes más grandes de Europa: el PSG. Pero en los últimos días se puede haber acordado de Mendoza y no por algo bueno. La familia de jugador de la Selección está acusada de contrabando y la causa judicial que se investiga en la Justicia Federal de Mendoza avanza.
-
Te puede interesar
Feriados de abril: cuánto te tienen que pagar si trabajás en Semana Santa
Aunque el jugador no está entre los procesados, sí es parte de la historia. Ésta comenzó cuando toda la familia recorría Chile para seguir a la Selección en la Copa América que se jugaba en ese país. Para ello usaron una motorhome. El problema es que ese vehículo fue ingresado a Argentina de manera irregular y fraguando, según la Aduana, los papeles.
Por eso, el Estado acusó a Ariel Osvaldo Pastore y Juan Carlos Pastore, hermano y al padre del jugador, por contrabando. La Cámara Federal acaba de confirmar esa acusación y la causa va camino al juicio oral y público. Ambos están acusados de violar el artículo 864 del código aduanero por impedir el control del servicio aduanero "con el propósito de someter a la mercadería a un tratamiento aduanero o fiscal distinto al que correspondiere, a los fines de su importación o de su exportación". La pena que podría caberles es de entre 2 y 8 años.
La historia comenzó en 2015. La Selección argentina buscaba revancha de lo ocurrido en el mundial y la Copa América que se jugaba en Chile daba esa oportunidad. Javier Pastore estaba entre los elegidos del técnico Gerardo Martino. La familia del cordobés aprovechó la cercanía y se mudó temporalmente al país trasandino. Para ello decidieron usar un motorhome para recorrer el país junto a la selección. El problema es que luego ingresaron al país sin hacer los trámites aduaneros correspondientes para importarlo. La familia asegura que el vehículo en realidad es alquilado y que aún hoy pagan el arriendo. Sin embargo la Aduana opina lo contrario: aseguran que fraguaron los papeles de importación y por eso demandaron a los Pastore por contrabando.
El abogado de la familia apeló la decisión de primera instancia ante la Cámara Federal. Allí, explica que la familia tomó como base lo que habían visto en el mundial de Brasil, donde los hinchas argentinos utilizaban Motor-Home o Casas Rodantes para seguir el evento. "Cuando se aproximaba la celebración de la Copa América en la vecina República de Chile, decidieron "alquilar" un "Motor-Home" para seguir el derrotero futbolístico de nuestro elenco nacional en los distintos estadios donde competiría", explicaron en el descargo. Además agregaron un dato importante. La mamá de Pastore tiene una discapacidad motriz que requiere asistencia permanente. Por eso, explicaron, hicieron una adaptación del motorhome para sumarle una rampa. Ese trabajo lo realizaron en Argentina.
La familia asegura que ese vehículo es alquilado y que "no tienen necesidades económicas" que los obliguen a realizar una maniobra fraudulenta. Según ellos, nunca actuaron como "propietarios" del vehículo, sino como locatarios.
Los abogados del fisco desmintieron a los acusados asegurando que hicieron uso de un "régimen no autorizado" para ingresar el bien al país "valiéndose de documentación falaz para ello, dificultándose así el contralor aduanero, afectándose de esta manera el bien jurídico amparado". El fiscal Dante Vega también mantuvo la acusación contra los Pastore y según él "existe una maniobra prohibida". La familia presentó el contrato de alquiler del vehículo, pero para los acusadores "las anomalías que detenta del propio contrato de alquiler contradicen la buena fe argüida por los asistentes técnicos".
Con todas las pruebas, los camaristas Gustavo Castiñeira de Dios, Olga Pura Arrabal y Alfredo Porras mantuvieron la imputación contra el hermano y el padre de Pastore.